Perfiles
En LC, el PRD apabulló al tricolor. La diputación federal de este distrito pasó a manos del PRI, ni duda cabe. Pero bien vale la pena analizar los resultados porque en este municipio el PRI salió trasquilado con el arrollador triunfo del PRD. Rodimiro Barrera le debe la vida al voto de los otros municipios que forman el Distrito 01. ¿TRAICIONES CRUZADAS? Por la combinación que muestran el número de votos en el territorio municipal, pareciera que también se cruzaron las traiciones por las conveniencias particulares entre grupos de los dos partidos. En el tricolor hubo quienes sacaron raja económica al candidato entregando apoyos a perredistas, mientras que en el sol azteca otros se agazaparon cediendo espacios al PRI o de plano tramaron “bajo el agua” a favor del ex alcalde de Churumuco. Y sin embargo, el resultado concreto en este municipio se impuso el voto duro del perredismo dejando mal parados a “las cabezas” de corrientes que caprichosamente se mantuvieron alejados del ex síndico y por ende del partido amarillo. Pero es en el PRI donde grupos, sectores y dirigentes tricolores quedan peor hacia afuera y hacia adentro. ¿Qué pueden presumir los priístas porteños ante el candidato, ante el gobernador Fausto Vallejo y ante las cúpulas del PRI? En el PRD el escenario cambia de manera radical pese a que el candidato resultó perdiendo. No ganó Abel Salazar, pero sí ganó su partido en el territorio municipal. Eso es lo que marca la diferencia que está sobre la mesa esperando que alguien ponga el orden y acomode las piezas. Es este rompecabezas político pone en bandeja las condiciones para aplicar los correctivos que no son otra cosa que hacer cambios en esos dos partidos sobre la base de una misma contradicción política. Ya se habla que al dirigente local del tricolor, Carlos Cisneros Valverde, le pedirán que renuncie a la dirigencia local por los malos resultados en el municipio, en tanto que la dirigente del PRD, Rosa Angélica Rico, debe aprovechar su mejor momento político y salir por la puerta grande alzada en hombros. Dos renuncias por circunstancias encontradas que tienen el mismo fundamento; las traiciones de buena parte de sus piezas. Abel Salazar fue víctima del “fuego amigo”. Quienes se hicieron del poder en noviembre pasado, le dieron la espalda de manera estructural. Me refiero al Moduc como corriente priísta y cuyo líder sigue siendo el ex gobernador Leonel Godoy y sus operadores Fidel Calderón Torreblanca y el mismo Víctor Báez. Sí a esto no fuera suficiente, agreguen el rol traicionero del “padrino mayor”, del candidato, el senador Carlos Sotelo, el resumen sería que Abel Salazar con la derrota se convierte ahora en el líder natural de los perredistas acumulando un capital político nunca antes soñado por el ex síndico. Ciertamente la campaña de Abel Salazar no tuvo un diseño competitivo. No tuvo tampoco un equipo político conocedor ni creativo, no tuvo promoción efectiva del voto y quizás tampoco el candidato sabía cuánto debía invertir para ganar. Se podría decir que en ese escenario Abel merecía perder y por eso perdió. Mi interpretación personal es todo lo contrario: Yo diría que pese a todo ese desorden, Abel Salazar retuvo para su causa la voluntad y la confianza del perredismo local. Habrá seguramente otras y muy variadas lecturas del resultado electoral. Lo concreto es que ganó Rodimiro Barrera y que perdió Abel Salazar. Pero el tránsito de los partidos y de los políticos no termina ni con el triunfo de uno ni con la derrota de otros. Quiero decir que en lo inmediato en cada partido habrá quienes ya están buscando sacarle provecho a una y otra condición. El resultado de esta jornada electoral serán los rebotes que obligan al reacomodo de las fuerzas políticas en cualquier partido. En esa visión se ubican los cambios en las cabezas partidistas. Habrá que ver quien tiene la visión más certera y el mejor tino para hacer suyo lo que convenga, dejar pasar los costos y que los suyos conduzcan la franquicia. Conclusión: El PRD esta ante la disyuntiva de “limpiar la casa” y despedir con fiesta a su actual dirigente. Eso sería el mejor regalo para quienes le fueron fieles al partido y candidato pese a las adversas circunstancias. Si la oportunidad les pasa de noche, tendrán razón los que cooperaron para la derrota. HASTA LA VISTA.