Café para todos
* Pedro Joaquín Coldwell, el sucesor de Humberto Moreira* Los dislates literarios de los políticos mexicanosHumberto Moreira no pudo soportar la presión que implicaba desayunarse todos los días con un nuevo periodicazo en el cual se daban cada vez más detalles sobre las irregularidades en las que incurrió cuando era gobernador de Coahuila.Ya se habían publicado demasiados materiales en los cuales se le involucraba en falsificación de documentos oficiales que le permitieron embarcar a Coahuila en un endeudamiento excesivo superior a los 36 mil millones de dólares, que prácticamente hipotecará el futuro de la entidad norteña.Para Enrique Peña Nieto representaba ya un verdadero lastre y para el PRI mantenerlo en el cargo, constituía un alto costo político que tarde o temprano tendrían que reflejarse en las urnas.Así que la presión fue tan dura que el viernes 2 de diciembre, sin previo aviso, los portales informativos de los principales diarios a través de Internet difundieron la noticia de que Humberto Moreira se disponía a reunirse con dirigentes del partido en los 32 estados del país para informarles que presentaría su renuncia.Al mediodía, Moreira convocó a la 28 Sesión Extraordinaria del Consejo Político Nacional para dar a conocer su decisión de tirar la toalla.La secretaria general del PRI, Cristina Díaz, fue designada como presidenta interina, mientras se realiza el proceso para elegir al nuevo dirigente nacional.Según los estatutos del partido, hay un plazo de 60 días para convocar al consejo político, para elegir a quien sustituya al presidente dimitido, aunque desde el mismo día se supo que el elegido aparentemente por Peña Nieto y su grupo -que actualmente dominan el partido-, era el senador quintanarroense Pedro Joaquín Coldwell. Y ante el inminente inicio de las precampañas, se decidió optar por la vía rápida y darle prisa al mal paso.Moreira no podía más. Ya eran demasiadas las evidencias en su contra. Las cosas estaban tan candentes, que el lunes previo, el precandidato Enrique Peña Nieto dejó de elogiarlo y darle apoyo para señalar que la actuación de Moreira en Coahuila “ha desgastado al partido”.Inclusive, un día antes de la renuncia de Moreira, Peña Nieto subrayó la necesidad que éste tomara una decisión sobre su futuro político.Y la declaración no podía ser más simbólica, pues el virtual candidato a la presidencia habló en el marco de la asunción de Rubén Moreira, el hermano de Humberto, como nuevo gobernador de Coahuila.Era justo el día que Moreira perdía su inmunidad como mandatario con licencia, lo que exponía al dirigente a la acción de la justicia.El escándalo del ex gobernador no era poca cosa y amenazaba con salpicar a todo el partido y estropear la clara ventaja de Peña Nieto en las encuestas.Según el último sondeo del diario Reforma, el ex mandatario mexiquense aventaja con 25 puntos a su contendiente más inmediato, Andrés Manuel López Obrador y con un poco más a los precandidatos panistas Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel.Ahora, aunque Moreira enfrenta la posibilidad de ser objeto de una serie de demandas judiciales, el partido quedó blindado del escándalo.Ya la dirigencia del PAN en Coahuila ha anticipado que tras la salida de Moreira éste deberá rendir cuentas ante la justicia. El dirigente panista, Carlos Orta Canales, señaló que es preciso que dé la cara a la ciudadanía y rinda cuentas ante las autoridades y los coahuilenses, “quienes estamos pidiendo que ahora que perdió el fuero, enfrente a la autoridad y a los coahuilenses”, añadió.Indicó asimismo que Moreira debe dar amplias explicaciones sobre el origen de la deuda que se generó en su gobierno, así como el destino que tuvieron los recursos.Orta Canales señaló que el incremento de los pasivos durante la administración moreirista tendrá secuelas para la entidad a lo largo de las siguientes décadas.“Endeudó a Coahuila como nunca y lo hizo a espaldas de los ciudadanos, con cantidades terriblemente descomunales que comprometen las finanzas de Coahuila por los siguientes 20 o hasta 30 años y, por si fuera poco, nos endeudó con procedimientos ilegales, valiéndose de documentos apócrifos”, expresó.El dirigente panista también criticó que el Gobierno de Coahuila haya ocultado la contratación de deuda pública durante los últimos 3 años, conforme al Informe de Resultados de la Cuenta Pública 2010.EL PAN BUSCA IMPEDIR QUE MOREIRA PUEDA POSTULARSEAparentemente la jugada del PAN se orienta a evitar que Moreira se blinde y busque una diputación o una senaduría para tratar de eludir a la justicia, con el manto protector de una diputación o senaduría.Mientras tanto, el PRI se dispone a entrar en una nueva etapa bajo el mando de Pedro Joaquín Coldwell, quien es un hombre experimentado con buenas relaciones con los diferentes grupos que actúan dentro del PRI.No es poca cosa la responsabilidad que tendrá al frente, pues le corresponderá llevar las riendas del partido durante la campaña presidencial.Se espera que el próximo jueves el ex gobernador de Quintana Roo sea ungido como nuevo dirigente nacional.El senador del tricolor partido y ex candidato presidencial, Francisco Labastida Ochoa, considera que es el hombre idóneo para llevar a buen puerto al PRI en el proceso electoral del 2012 y calificó la propuesta de Pedro Joaquín como “afortunada e inteligente”.Se estima que el desafío principal de Coldwell será evitar que los grupos al interior del partido se dividan, pues a raíz de la declinación del senador Manlio Fabio Beltrones, surgieron indicios de que las cosas no quedaron en muy buenos términos.Precisamente Pedro Joaquín es considerado un hombre cercano al coordinador del PRI en el Senado, lo que augura que se podrán restañar las heridas. El vocero del partido, Carlos Jiménez Macías, afirmó que lo mejor que le puede pasar al PRI es que llegue a la dirigencia nacional el ex secretario de Turismo.El priista Francisco Arroyo asegura que una de sus principales virtudes es la prudencia, en tanto que el dirigente del sector popular, Emilio Gamboa Patrón -a quien también se señalaba como posible sucesor de Moreira-, señaló su apoyo a Coldwell.El inminente relevo de Moreira al frente del PRI, es abogado egresado de la Universidad Iberoamericana.Hijo del connotado empresario cozumeleño de origen libanés, Nassim Joaquín Ibarra es hermano de Addy Joaquín Coldwell, quien también ha desempeñado una larga carrera política y ha fungido como diputada, senadora y candidata a gobernadora, entre otros cargos.En 1975, al ser erigido el estado de Quintana Roo -con apenas 25 años de edad-, Pedro Joaquín fue electo diputado al Congreso constituyente de Quintana Roo por el VI Distrito Electoral, correspondiente a Cozumel.Asimismo, fue presidente del Congreso local, y posteriormente secretario general de gobierno en la administración del gobernador Jesús Martínez Ross. Luego fue electo diputado federal para el periodo de 1979 a 1982, pero solicitó licencia al cargo en 1980 al ser postulado candidato del PRI a gobernador del estado.Durante su gobierno, el 8 de febrero de 1985, sufrió un grave accidente carretero donde pereció su secretario de Desarrollo Económico y amigo personal, Erick Paolo Martínez.El 1 de diciembre de 1988, el presidente Carlos Salinas lo nombró director general del Fonatur y en 1989 secretario de Turismo, cargo en el que permaneció hasta 1993.Dentro del PRI, ya fue secretario general bajo la presidencia de María de los Ángeles Moreno y luego fue designado Comisionado para la Paz en Chiapas. En 1998 fue designado como embajador de México en Cuba. Permaneció en el puesto hasta el 2000.En el Senado de la República es presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, secretario de la de Reforma del Estado e integrante de la de Justicia y Turismo.Como se ve, se trata de un hombre experimentado, de un político nato y de un personaje con los arrestos suficientes para encabezar el partido en esta etapa crucial en la cual el PRI cuenta con amplias posibilidades de regresar al poder, del cual fue desplazado por el PAN en el 2000.GRANOS DE CAFÉCon honrosas excepciones –como Vaclav Havel, el gran poeta checo que ejerció como presidente de la ex Checoslovaquia, José López Portillo, que era un hombre muy culto o Rómulo Gallegos, autor de Doña Bárbara, que fue presidente de Venezuela por 9 meses-, los políticos suelen ser unos ignorantes en materia de literatura.Esta afirmación quedó palmariamente demostrada en los últimos días cuando fueron varios los políticos que los que exhibieron sus miserias en esta materia.El que comenzó fue Enrique Peña Nieto, precandidato del PRI a la presidencia, quien acudió a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, y se le preguntó cuáles eran sus 3 libros de cabecera, para lo cual debió haber acudido con una respuesta bien ensayada, con apoyo de sus asesores.El caso es que trastabilló y confundió a Enrique Krauze, a quien atribuyó la autoría de la novela “La silla del águila”, con Carlos Fuentes, el verdadero autor.El precandidato del PAN, Ernesto Cordero, creyendo que podría sacar raja de ese error, cayó en el mismo dislate en una entrevista radial cuando dijo que una de sus lecturas predilectas era “La isla de la pasión” de la colombiana Isabel Restrepo, cuando su nombre verdadero es Laura.Para colmo, otro precandidato pero a la jefatura de gobierno del Distrito Federal, Mario Delgado, nada menos que el secretario de Educación de la capital, confundió a Gabriel García Márquez con Mario Vargas Llosa, a quien identificó como el autor de “Cien años de soledad”.Ciertamente, las letras no se les dan a nuestros políticos y aunque es verdad que no se necesitan hombres de cultura exuberante para gobernar, sí por lo menos deberían tener una mediana preparación y al menos conocer las lecturas básicas de cualquier persona de mediana inteligencia. Y también sea está una de las razones del atraso cultural y económico que padecemos.…Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]