Café para todos...
* Las campañas a la vuelta de la esquina. A peña nieto le espera una dura campaña* El maniqueísmo de los activistas que demandaron a Felipe CalderónLos mexicanos debemos prepararnos para la avalancha de propaganda que nos abrumará dentro de unas pocas semanas. Al inicio del próximo año, lo único que veremos, escucharemos y probaremos hasta en la sopa, son los jingles publicitarios de partidos, alianzas y candidatos.En medio de la cuesta de enero, nos tropezaremos con mensajes seductores que tratarán de cortejarnos para votar por tal o cual aspirante.Será conveniente estar alertas, porque los mexicanos solemos ser de memoria corta y no faltará el candidato que nos diga que su partido es el de la experiencia, que sí sabe gobernar o el que nos presuma que el cambio todavía no está completo y que para consolidarlo se necesita un tramo de otros 6 años más o el que nos asegure que el “amor republicano está en el aire”.Tendremos, sin duda, que armarnos de valor y de capacidad de resistencia, porque no hay cuerpo que aguante tal alud de propaganda. Pero como las elecciones están ya a la vuelta de la esquina, tomar una sabia decisión será una dura tarea. Pero tampoco los aspirantes tienen muy fácil su labor de convencimiento.Por ejemplo, Enrique Peña, el ex gobernador del Estado de México lleva una amplia ventaja en las encuestas -estimada en unos 20 puntos-, pero estará aliado con el Partido Verde y Nueva Alianza, que en lugar de ser un plus podrían convertirse en un lastre.Y así parece ante la opinión pública, porque al desprestigio -que de por sí ya comienza a arrastrar el tricolor por su líder Humberto Moreira, involucrado en un escándalo de endeudamiento excesivo cuando fue gobernador de Coahuila-, ahora debe agregar el descrédito del “Niño Verde”, Jorge Emilio González, a quien se conoce por sus saraos en yates y apartamentos de lujo en playas como Cancún y de una dirigente sindical, Elba Esther Gordillo, acusada de vivir como reina y mantener bajo férreo control a más de un millón de trabajadores de la educación.Peña Nieto sin embargo debe tener cuidado con esa clase de aliados, que no suelen juntarse con cualquiera sólo por su galanura, sino porque le pretenden sacar el máximo provecho.El problema es que si comienzan a salir los trapitos al sol de Jorge Emilio y de la Gordillo -y siguen las balconeadas menudas contra Moreira-, llegará el momento en que podrían minar la popularidad del candidato.La ventaja de Peña Nieto es muy grande, pero no es irremontable. El ahora poderoso aspirante puede ser alcanzado y rebasado, si sus adversarios suman una excelente campaña al desprestigio que podría traer consigo el puntero, por sus alianzas electorales.Hay que considerar que en estos momentos las baterías apuntarán hacia el ex gobernador mexiquense y desde ahora todo lo que diga y haya dicho, haga o haya hecho, serán puntos en contra.Hay que considerar, por ejemplo, que Josefina Vázquez Mota, la aspirante más firme a la candidatura presidencial del PAN, está adquiriendo experiencia en venir desde atrás. En unas cuantas semanas pasó de ser una de las últimas, a convertirse en la más adelantada en la contienda interna.De aquí en adelante todo puede suceder y para ello los candidatos no sólo cuentan con sus respectivos expertos en imagen, sino también con batallones enteros de asesores, voluntarios y coordinadores que se las saben de todas todas en materia de organización electoral.En especial, habrá que cuidarse de las denominadas “campañas sucias” que pueden ser muy desaseadas pero suelen ser muy efectivas.Basta una bonita frase pegadora para dar en la puntilla a cualquier buen prospecto. Cuestión de recordar la muletilla “López Obrador es un peligro para México” que si bien resultó falsa, constituyó un eficaz dardo envenenado al que debe atribuírsele parte de la derrota del Peje.Sin duda alguna, hasta ahora todo ha sido aparentemente fácil para Peña Nieto. No ha enfrentado todavía ningún obstáculo difícil, ninguna campaña negra ni algún escándalo de proporciones mayores. Hasta ahora no han salido a la luz temas de corrupción o casos de enriquecimiento inexplicable o asuntos que pudieran manchar su inmaculada imagen.Pero quien se acerca a la cocina corre el riesgo de quemarse y el ex gobernador lo sabe bien.Josefina Vázquez Mota -Ernesto Cordero o Santiago Creel-, quien sea que quede como candidato panista, tendrá mucha tela de donde cortar, porque aunque no recurra a los ataques personales o a los golpes bajos, será muy fácil recordarle a los mexicanos cómo era el PRI antes de la llegada del PAN y traer a la memoria los tiempos del derroche, el cinismo, la corrupción y el autoritarismo durante los sexenios de José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.A PEÑA NIETO LE ESPERA UNA DURA CAMPAÑA PROSELITISTAEl ahora virtual candidato a la presidencia por el PRI deberá además de mejorar su capacidad discursiva, entrenarse también para los debates, la defensa de sus ideas y las propuestas. No es lo mismo ser gobernador que ser candidato presidencial.Además, cuando tenga que debatir, lo deberá hacer ante 2 excelentes oradores y políticos experimentados, excepto Cordero. Aún si se trata de Creel, que ha sido legislador y secretario de Gobernación, las cosas no serán tersas.Y con López Obrador ni se diga, pues se trata de un hombre que se ha puesto de tú a tú hasta con un fajador de primer nivel como Diego Fernández de Cevallos.Peña Nieto debe entender que ya no estará frente a los reflectores ni necesariamente tendrá que ofrecer su mejor ángulo. Tampoco será posible que todo lo arreglen los maquillistas o que sus mensajes pueda leerlos por el “telemprompter”.En adelante, deberá arreglárselas por sí mismo. Debatir sobre todos los temas y dar respuesta a todas las preguntas. Se las habrá de ver con analistas políticos, legisladores, dirigentes, empresarios y periodistas, que lo cuestionarán, lo retarán, irritarán y desafiarán.No sólo se tratará de tener la capacidad cerebral de “ir a todas”, sino también el temple, la garra y el carácter que constituyen la diferencia entre un candidato bueno y uno mediocre. Una sola noche mala, en el caso de un debate, puede costarle algunos puntos en las encuestas.Peña Nieto ahora tendrá que demostrar que no es un hombre moldeado por la televisión, sino que sabe conciliar, es tolerante, sabe defender sus argumentos, conoce a México y que es también capaz de mantener la armonía dentro de su partido, que actualmente es un hervidero donde se cuecen a todo vapor las más fuertes pasiones políticas.Y sobre todo, debe saber contar con el equipo adecuado para que le ayude a ofrecer un diagnóstico racional de la situación que vive el país, para que pueda conformar la estrategia más idónea que convenza a los mexicanos de votar a su favor.Si se rodea de los viejos políticos de siempre, de los dinosaurios y los corruptos, de los responsables de haber hundido al país en crisis tras crisis, entonces no tendremos un político que habrá de llevar sangre nueva a las venas de México, sino un político viejo, con piel joven, pero ya con la semilla de la demagogia y los antiguos vicios inoculados bajo su epidermis.Por ello, Peña Nieto debe asumir con pleno realismo, que a pesar de que desde enero próximo partirá con alguna ventaja, deberá mantener ese empuje, pero sobre todo humildad, que buena falta le harán durante la larga y extenuante campaña que seguramente le espera.GRANOS DE CAFÉLa postura asumida por Enrique Peña Nieto, quien rechazó enérgicamente el intento de un grupo de activistas por tratar de llevar a juicio ante la Corte Internacional de La Haya al presidente Felipe Calderón -a quien responsabilizan por los supuestos miles de muertos que ha causado la lucha contra el crimen organizado-, pone de manifiesto que es casi un hecho que en el caso de que el candidato priista a la Presidencia de la República gane los comicios del 2012, daría continuidad a esta lucha e incluso podría redoblarla, claro, bajo un esquema acorde a lo que podría ser su muy personal estilo de gobernar.Se ha dicho, aunque sin pruebas contundentes, que durante años los regímenes priistas -e incluso el del autista Vicente Fox-, dejaron crecer a sus anchas a los grupos delictivos en varios puntos del país, donde estos sentaron sus reales controlando poblados enteros y en los cuales no sólo se dedican al tráfico de drogas y armas, sino también a otras ilegales actividades, como la venta de protección y el secuestro.Con sus comentarios, Peña Nieto puso en claro que apoyaría la lucha la lucha contra el crimen de Felipe Calderón, a sabiendas de que la única manera de poder sacar adelante a un país lastrado por el contubernio entre algunas autoridades y los grupos delictivos; es decir, seguramente aplicaría una política de guerra frontal, con todos los recursos legales que el Estado pone al alcance del primer mandatario.Desde hace mucho tiempo México está reclamando una acción a fondo para acabar con los obstáculos que detienen su crecimiento como sociedad, y no parece justo que cuando finalmente se han logrado avances reales en el combate a la delincuencia organizada, un grupo de activistas políticamente correctos, pretendan socavar el accionar gubernamental con el argumento de supuestas violaciones a los derechos humanos e incluso ejecuciones sumarias por parte del Ejército y la Marina, que no han podido ser fehacientemente comprobadas y se ha responsabilizado de ello al presidente de la República.¿Acaso se han preguntado qué piensan las familias de los soldados, marinos, policías municipales, estatales y federales que han muerto por la metralla de las bandas asesinas, en el cumplimiento de su deber?En el universo maniqueo de este bloque de activistas, parece que se vive un mundo al revés.Los buenos son ellos y los malos -no aquellos que se enriquecen con la venta de drogas, roban, secuestran, extorsionan o asesinan y que a veces han muerto enfrentándose a la policía, la Marina o el Ejército-, sino los mexicanos que todavía trabajamos, creemos en el país, en sus instituciones y queremos un México que brinde seguridad a su gente, sin darle tregua ni cuartel a los delincuentes. ¿Es mucho pedirles eso, señores activistas?…Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]