Café para todos
* La declinación de Beltrones, un acto viril y madurez política en el PRI* Al fin una buena nueva: Telmex reduce sus tarifas para llamadas a celularesLa declinación del senador Manlio Fabio Beltrones a competir por la candidatura presidencial por el PRI, representa un acto viril, de madurez, y civilidad política, y reconocimiento de que en estos tiempos de turbulencia, sumar es mejor que dividir.El ejemplo reciente lo puso sin duda Marcelo Ebrard, quien -tras la consulta a la que convocó la izquierda para definir quien representaría a esta corriente partidista en las elecciones presidenciales del año próximo-, decidió dar un paso al costado, sabedor de que los momios no le favorecían, aunque siempre quedará la duda si él no hubiese presentado un rostro fresco ante los electores de izquierda, que generacional o políticamente no se identifican ya con López Obrador.Ebrard, para generar más apoyo, podría haber armado ruido, resistiéndose a lo inevitable, a sabiendas que si bien él no podía adjudicarse la victoria en las elecciones internas, sí en cambio tenía más posibilidades de sumar apoyos sobre todo del centro e inclusive robarle votos a la derecha para con un poco de suerte y de inteligente trabajo político -algo que se le da bastante bien-, ganar las elecciones presidenciales.No lo hizo y, como se dice, al perder ganó, pues se le observa ya como una figura moderada, como un demócrata, que sabe reconocer su derrota a tiempo y que no se aferra al poder. Ahí tenemos sus declaraciones en torno a los pasados comicios en Michoacán, donde triunfó Fausto Vallejo, del PRI y expresó un llamado a “respetar la ley y el resultado de la elección”.Estas prendas, sin duda, le servirán en el futuro, sobre todo para las elecciones del 2018. Es un hombre joven y tiene muchas opciones por delante, de manera que en 6 años más podría acumular más capital político, hasta conseguir alcanzar el consenso suficiente para competir en mejores condiciones por la candidatura presidencial.Ahora, Beltrones ha decidido dar un paso inteligente, producto quizá de una profunda y cuidadosa reflexión, al anunciar su intención de declinar a sus aspiraciones presidenciales. De este modo, pavimenta el camino para que Enrique Peña Nieto pueda convertirse prácticamente en el candidato del PRI a la presidencia.El coordinador del PRI en el Senado hizo el anuncio mediante un desplegado que se publicó hoy en algunos diarios y se titula “Unidad ¿Para Qué?”. Beltrones argumenta que, aunque sus aspiraciones son legítimas, ve riesgos en el proceso interno priista y en la elección constitucional.“La simulación y la ingratitud son los peores venenos de la política y nos han hecho mucho daño. Siempre he sabido que la militancia es superior a la dirigencia y, por ello, nuestro partido ha resistido las grandes derrotas y se ha levantado”, expuso el político sonorense.Ciertamente, el hombre que más posibilidades tenía de disputarle la candidatura a Peña Nieto -cuya popularidad está por los cielos-, ha optado por no convertirse en un obstáculo para que el PRI enfrente unido, sin fisuras, el complicado proceso electoral que se avecina.Podría haber seguido otro camino, el de los políticos tradicionales, que normalmente tratan de estirar la liga hasta casi reventarla, con el interés de chantajear a su partido, sacarle el máximo provecho, sabiendo que pueden convertir su renuncia en una moneda de cambio.Igualmente, podría haberse envanecido, pues el narcicismo es uno de los pecados capitales de los políticos, y hacerles caso a sus colaboradores que en el tricolor suelen ser muy buenos para endulzarle el oído a los jefes, creyendo que podía imponerse a Peña Nieto, sin importar que el PRI se cuarteara o escindiera.El senador afirmó que ha optado por “ser un hombre útil al interés de mi país y de mi partido, al que sueño renovado y liderando la construcción de una nueva nación próspera y segura”.“No tengo obsesiones personales y mucho menos abrigo conductas mezquinas. La decisión de no participar en la contienda interna no es un sacrificio, es mi aportación para la victoria del PRI en el 2012”, afirmó.Algunos malpensados creen que la decisión de Beltrones ocurre después de anunciarse la coalición entre el PRI, el Partido Verde y el Panal, que para muchos militantes de la aplanadora resulta altamente desventajosa, pues le cede muchas posiciones a las formaciones políticas coaligadas.SI EL PRI PIERDE, PIERDEN TODOSSin embargo, es más plausible pensar que Beltrones actúa movido por un legítimo interés de contribuir a la unidad de su partido y también por “realpolitik”, es decir, por pragmatismo, pues sabe que si el PRI pierde, pierden todos, pero si gana todavía tiene una oportunidad en el futuro.Sin duda alguna, la figura del legislador, como ocurrió con Ebrard, se agiganta por el sólo hecho de haber decidido hacerse a un lado y no se aferró a la candidatura como tantos lo hicieron en su partido en el pasado.Para Beltrones, el apretado triunfo del PRI en Michoacán y la unidad de la izquierda para perfilar a Andrés Manuel López Obrador como su candidato “obligan al tricolor a acelerar la definición de su abanderado”.“Este no es el tiempo de las ambiciones y simulaciones. Es hora de las definiciones”, expuso.Consideró que la unidad a la que está contribuyendo debe construirse “con una idea común, reglas claras, transparencia, equidad y sin exclusiones” y esto, quienes analicen la política sin tantos recovecos, significa que por su experiencia y propio peso político -en caso de que el PRI obtenga la victoria en las presidenciales-, podría situarlo en las puertas de la Secretaría de Gobernación, para despachar como titular de la misma. Y una vez ahí, trabajar para el futuro.Ante la decisión de Beltrones, Peña Nieto reconoció el profesionalismo político y las aportaciones del senador “en beneficio del proyecto y la unidad del PRI”.“En unidad y con proyecto de país, los priistas nos comprometemos a construir un mejor México”, sostuvo.Frente a este ejemplo de civilidad que extrañamente -por los turbulentos tiempos políticos que vivimos-, han dado las dos principales fuerzas de la oposición en México, la pelota ahora está en la cancha del Partido Acción Nacional, donde se libra una disputa encarnizada por la candidatura presidencial.El supuesto candidato del presidente Felipe Calderón, el ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, parece empeñado en imponerse por encima de los demás, sólo porque considera que goza de la bendición de Los Pinos.Sin embargo, en poco tiempo se dará cuenta que, en aras del bien de su partido, es necesario que reconozca que no tiene posibilidades reales de imponerse en la contienda del año próximo. Más aún, las encuestas le conceden pocas posibilidades de ganar las internas, a menos que el proceso sea manoseado.El senador con licencia Santiago Creel -un aspirante más competitivo-, ha demostrado tener una base importante de seguidores y lleva mucho tiempo trabajando seriamente por construir su candidatura, pero si también tuviera un poco de madurez sensibilidad, debería reconocer que la única aspirante con el respaldo suficiente es Josefina Vázquez Mota.No se trata por supuesto de anular todos los procesos internos de los partidos, puesto que estos forman también parte de la democracia. No obstante, hasta en Estados Unidos los precandidatos que comienzan a promoverse -y a recaudar donativos y sondear el panorama a fin de conocer sus reales alcances-, saben que cuando no logran un mínimo de respaldo, deben declinar a favor del mejor posicionado.Esta es una regla elemental en todo partido que desee competir decorosamente. Lo contrario, es favorecer a quienes gozan de complicidades, compadrazgos y mejores amarres con los dirigentes partidistas.Ojalá que el PAN siga el ejemplo de Ebrard y de Beltrones, y los precandidatos que se resisten, vean por los intereses superiores de esta organización y no por sus propias ambiciones personales.Acción Nacional tiene un buen historial y goza de amplio prestigio por sus procesos internos democráticos. A veces, por supuesto, se presentan las irregularidades y trapacerías; pero se trata de una institución humana y como tal es imperfecta, pero quizá tenga un mejor desempeño que el de otras organizaciones políticas.Es hora pues de que se imponga la racionalidad y se conjure la discordia. Sería equivocado el que Felipe Calderón trate de imponer a costa de lo que sea a un candidato, sin importar si surgen fracturas o si éste sufre una paliza en las elecciones del 2012, que serán las más competitivas de la historia.No es fácil tomar una decisión así, pero como lo han mostrado Ebrard y Beltrones, cuando se asume la realidad se gana en prestigio -y en imagen-, un aspecto vital para obtener el favor del electorado en las urnas, que cuidan mucho los verdaderos políticos profesionales.GRANOS DE CAFÉTeléfonos de México (Telmex) dio una buena noticia a sus clientes cuando está por entrar el año en su tramo final: a partir del 1 de enero de 2012 la tarifa que pagan los usuarios al llamar a un teléfono celular bajará de 1.35 pesos el minuto a 0.84, lo que significa una reducción neta de 47.4 por ciento en la tarifa de llamadas de teléfonos fijos a móviles bajo la modalidad El que llama paga, claro, sin impuestos de por medio, con lo que la reducción de la tarifa queda en aproximadamente 37.8 por ciento.Esta tarifa aplica en las llamadas de líneas fijas Telmex hacia teléfonos móviles de Telefónica, Iusacell, Telcel y Nextel, explicó la empresa en un comunicado difundido este martes.Telmex agregó que la tarifa sin Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) por minuto es de 0.71 pesos. La empresa afirma que esta reducción se logró gracias a las eficiencias operativas de la empresa y la reducción de las tarifas de interconexión negociadas con otros operadores.Telmex es propiedad de América Móvil, líder del mercado latinoamericano de telefonía móvil y parte del imperio de las telecomunicaciones de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.A partir del 1 de enero del 2012, una llamada a un teléfono celular desde uno de sus teléfonos fijos costará 0.7106 pesos por minuto o 0.8490 pesos incluidos los impuestos, bajo la modalidad de El que llama paga.La empresa atiende a casi 80 por ciento del mercado de telefonía fija del país, donde tiene unos 15 millones de líneas en operación, y es la principal proveedora de servicios de Internet de banda ancha.Aunque parece ser una gran noticia, en realidad las tarifas telefónicas en México -sobre todo de teléfono celular-, siguen figurando entre las más altas del mundo, y han tenido que bajar, más bien por las presiones de la misma competencia……Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]