Café para todos
* PRD, EL GRAN PERDEDOR EN MICHOACÁN; LAS ENCUESTADORAS VOLVIERON A EQUIVOCARSE* LA ELECCIÓN DE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR COMO ABANDERADO DE LA IZQUIERDAPor el lado que se le mire, el gran perdedor en los comicios del domingo pasado en Michoacán fue el Partido de la Revolución Democrática y sus aliados de izquierda, el Partido del Trabajo y Convergencia.La diferencia quizá puede no ser tan grande: 35.35 por ciento para el PRI, 32.67 por ciento para el PAN y 28.88 por ciento para el PRD. Fueron casi 7 puntos entre el primero y el tercer lugar y menos de 3 entre el primero y el segundo. Sin embargo, para repetir el viejo lugar común, en la democracia se gana o se pierde por un solo voto.Los resultados fueron un tanto sorprendentes, porque muchos analistas políticos -con base en documentos de las firmas encuestadoras-, dimos por sentado que ganaría Luisa María “Cocoa”, Calderón, la hermana del presidente de la República y candidata del blanquiazul, con el apoyo de Nueva Alianza.En la pasada columna comenté que “podríamos equivocarnos -pues en política nada está escrito-, pero la aspirante panista podría triunfar con un margen de entre 3 y 5 puntos por encima de Fausto Vallejo”. Dije asimismo que de no triunfar, “este hombre capaz, y brillante, sin duda capitalizaría su núcleo de votantes en la contienda federal del año próximo y no sería nada raro verlo como candidato a senador o diputado federal o más aún, miembro del gabinete priista, en caso de el PRI obtenga el triunfo en la presidencial”.Y es que las últimas encuestas favorecían a “Cocoa”. El diario Reforma, por ejemplo, en su último sondeo del 3 de noviembre pasado, publicó que la ex senadora llevaba la delantera con 39 por ciento de los votos probables, 6 puntos arriba de su contrincante del PRI y el Verde, Fausto Vallejo, quien ha sido 4 veces alcalde de Morelia.Curiosamente, con el único candidato con el cual los estudios de opinión no se equivocaron fue con en el del PRD, Silvano Aureoles, pues se le atribuían 28 por ciento de los votos, y al final obtuvo 28.88, según el conteo del Programa de Resultados Electorales Preliminares.Las elecciones en Michoacán atrajeron mucho la atención no porque fueran cuestión de vida o muerte e involucraran a un gran porcentaje de electores, sino porque fueron una especie de prueba en torno a la popularidad del presidente Felipe Calderón y su estrategia contra el crimen. Porque no sólo Michoacán es la tierra natal del mandatario, sino que ahí lanzó su primera ofensiva contra el narcotráfico.Por lo tanto, muchos analistas pensaban que los michoacanos forzosamente eran los mejores calificados para evaluar la manera en que ha trabajado el primer mandatario en el tema de la seguridad. Si así fuera, aunque Calderón no salió bien evaluado, tampoco puede decirse que reprobó. En todo caso, perdió por menos de 3 puntos, lo cual indica que prácticamente empató.Pero como no se trataba de un referéndum, sino de una elección para gobernador, el resultado fue negativo para el PAN.Como igualmente dije en la columna anterior, los electores pueden perdonar, pero nunca olvidan. Y si alguien resultó reprobado por sus políticas inadecuadas -ya no sólo en diversas materias, pero sobre todo en seguridad-, fue el gobernador Leonel Godoy.Él no fue capaz de preservar a Michoacán como un bastión de la izquierda, luego de 2 gestiones consecutivas. En una palabra: le falló a sus correligionarios.Leonel Godoy se vio afectado en particular por las acusaciones que se enderezaron en contra de sus colaboradores, sobre todo de su hermano Julio César Godoy Toscano, que fue desaforado en la Cámara de Diputados, el 15 de diciembre de 2010, por estar supuestamente involucrado en el narcotráfico.En cuanto a “Cocoa”, parece ser que no fue suficiente el apoyo que le otorgaron tanto el presidente Calderón, como la profesora Elba Esther Gordillo, su aliada de última hora.A la candidata panista se le veía muy confiada en ganar y creyó que tenía el respaldo más que sobrado. En su cierre de campaña se congregaron unas 40 mil personas y estuvieron presentes tres de los más populares precandidatos presidenciales, Santiago Creel, Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota.Fausto Vallejo, por su mayor experiencia y por el afecto que se ganó de sus conciudadanos durante sus 4 gestiones como alcalde de Morelia, es un digno ganador.Vallejo solía repetir, cuando se le machacaba que iba a haber una elección de Estado -por el respaldo de Calderón a “Cocoa”-, que “Los Pinos no votan” en Michoacán y que los michoacanos no permitirían en la entidad “la instauración de un feudo familiar”.Pero ya frente a los resultados finales del PREP, que aseguran el triunfo del priista Fausto Vallejo -por una diferencia de 2.72 puntos porcentuales frente a la abanderada del PAN-, lo más significativo fue que los comicios hayan transcurrido en calma y que los grupos promotores de la violencia no haya interferido en el proceso, por lo menos durante las votaciones.Sin embargo, ya se ha abierto un nuevo capítulo en el terreno de las descalificaciones, porque el perredista Aureoles decidió impugnar las elecciones y desconocer los resultados -una táctica muy típica de la izquierda-, a la que de algún modo se adhirió Luisa María Calderón, quien sin embargo insiste en que hubo trácalas, triquiñuelas y todo tipo de trampas.De este modo, 2 aliados impensables, PRD y PAN anunciaron que pedirán la anulación de los comicios ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y acusaron al candidato del PRI de ser un títere de las bandas del crimen que operan en Michoacán, en alusión a La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, lo cual parece ser un argumento de una rudeza innecesaria.Fausto Vallejo les respondió diciendo que sus contrincantes están obligados a probar sus acusaciones.ADELANTO DE LO QUE VENDRÁ EN EL 2012El ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, aspirante a la candidatura del PRI a las presidenciales del 2012, dijo que los resultados electorales de Michoacán son “un signo de lo que tendremos” en las elecciones presidenciales del año entrante.El Instituto Electoral de Michoacán deploró la actitud de los perdedores y recordó que “los resultados oficiales única y exclusivamente” los brinda ese organismo, por lo que exhortó a esperar la sesión de cómputo del próximo miércoles, para conocerlos en su cabalidad.El PRI no sólo ganó la tajada mayor de la gubernatura, sino también se adjudicó importantes posiciones como las alcaldías de Apatzingán (tierra natal del presidente Calderón), Morelia, la ciudad capital, Pátzcuaro, Tarímbaro, Tiquicheo, Tzitzio, Uruapan y Venustiano Carranza.El PAN en tanto obtuvo la victoria en Cotija, Cuitzeo, La Piedad, Quiroga, Tacíntaro y Zamora, y el PRD las de Aquila, Coalcomán, Jiquilpan, Lázaro Cárdenas y Yurécuaro.Un dato interesante es que en los comicios celebrados en Michoacán participó el 54,22 por ciento del electorado, 6 puntos más que en los comicios de 2007. No es como para saltar de gusto, pero resulta alentador porque los michoacanos desafiaron las amenazas y el miedo derivado de la actuación de bandas criminales, a las cuales les interesaba por supuesto que la gente se quedara descansando en su casa. Entre menos votaran, mayores posibilidades de trampas habría.Quién sabe si el PAN y el PRD contarán con las evidencias suficientes para que el Tribunal Electoral eche abajo los resultados, pero resulta lamentable que todavía hoy exista desconfianza en las elecciones y siga habiendo conflictos postelectorales, que suelen ser muy desgastantes y molestos y desmoralizadores para los ciudadanos.Si los votantes observan que acuden a las urnas y su voto es impugnado, seguramente lo que veremos en el futuro es tasas cada vez más altas de abstencionismo.Es bueno que la ley permita el “derecho de pataleo”, pero afirmar -como lo hace Luisa María Calderón-, que los Caballeros Templarios y la Familia Michoacana manipularon la elección, resulta a todas luces fuera de lugar.Si existieran argumentos más sólidos y pruebas irrefutables de que los comicios fueron manipulados de tal modo que pudieron haberle dado la voltereta a los resultados, entonces se le podría dar la razón a quienes protestan. Sin embargo, todo parece indicar que se trata de meros berrinches que lo único que hacen es enturbiar el ambiente político.Ojalá las aguas vuelvan a su nivel en los próximos días una vez que se conozcan los resultados definitivos. Si con un voto se gana o se pierde, los que actualmente impugnan los comicios deberían de arriar sus banderas y regresar a prepararse para hacer un mejor papel en las contiendas del futuro.GRANOS DE CAFÉContra lo que se esperaba, una gran división en la izquierda, una suerte de colisión o de “choque de trenes”, la definición del próximo candidato presidencial de las izquierdas fue suave como el terciopelo.El jefe de gobierno de la capital, Marcelo Ebrard, aceptó su derrota por una proporción de 3 a 2, y levantó el brazo de Andrés Manuel López Obrador, quien no entiende que su tiempo ya pasó y sólo apuesta al desgaste de Enrique Peña Nieto.Sin embargo, parece la “crónica de una derrota anunciada” pues será difícil que López Obrador rompa su propio récord de los comicios del 2006, cuando perdió por apenas 0,56 por ciento de los votos frente a su contrincante Felipe Calderón.Quizá el tabasqueño confía en que el PRI se destruya a sí mismo o que la Divina Providencia le haga caer votos del cielo. Lo peor es que probablemente el enemigo número uno de López Obrador no sólo sea Peña Nieto, sino Josefina Vázquez Mota, el arma secreta de Felipe Calderón……Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]