Café para todos
* Relevo en la UNAM. Narro Robles, sin contrincantes de peligro* Celia Lora, de homicida a modelo de Play Boy El concepto de reelección en México está desacreditado. Para muchos todavía pesa como una sombra el período en que gobernó el general Porfirio Díaz. No obstante, las experiencias mundiales han mostrado que las reelecciones pueden ser positivas en muchos ámbitos, por ejemplo el municipal, el legislativo y hasta el presidencial, siempre y cuando las reglas del juego sean claras.Sin embargo, pasarán muchos años antes de que en México a la reelección se le deje de colgar el sambenito de ser un tema tabú.Todavía hoy, en la reforma política recién aprobada, los legisladores se rehusaron a aprobar la reelección parlamentaria, y aquí se entiende porque en los hechos existe, pues menudean los “políticos chapulines” que saltan de una curul de diputados a otra de senadores y de ahí a otra de legisladores estatales.Los políticos se dejarían de hipocresías si también prohibieran este tipo de reelecciones, que son una forma muy refinada de trapecismo político.Pero claro que esas reelecciones no se pueden eliminar, porque son la fuente de beneficios y prebendas para muchos miembros de la clase política.El tema merece un análisis más a fondo pero sirva de preámbulo para hablar de la reelección del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, cargo que han ocupado figuras como Antonio Caso, Manuel Gómez Morín, Gustavo Baz, Ignacio Chávez, Javier Barros, Pablo González Casanova, Guillermo Soberón y José Sarukhán Kermez.Si en la máxima casa de estudios también estuviera prohibida la reelección se hubiese perdido la oportunidad de seguir contando con la experiencia, pericia y eficacia de Soberón, Sarukhán o el mismo Juan Ramón de La Fuente, uno de los mejores rectores, factor clave para que la UNAM haya alcanzado reconocimiento a nivel internacional, que hoy le permite al actual rector, contar con el apoyo de la Junta de Gobierno para un nuevo período en el cargo.Existe una lista de 21 figuras con merecimientos para relevar a Narro Robles para el período 2011-2015, pero sólo 5 fueron “invitadas” a participar en el proceso.Se trata de la ex directora de la Facultad de Ciencias, Ana María Cetto Kramis, el director de la Facultad de Ingeniería, José Gonzalo Guerrero, el rector Narro, la directora de la Facultad de Estudios Profesionales Cuautitlán, Suemi Rodríguez Romo y el director de la Facultad de Veterinaria, Francisco José Trigo.El rector será designado antes del 17 de noviembre cuando concluye oficialmente la actual gestión.Narro Robles es médico cirujano, titulado en 1973 y estudios de postgrado en medicina comunitaria entre 1976 y 1978 por la Universidad de Birmingham, Inglaterra. En 1974 se incorporó a la UNAM como profesor de la Facultad de Medicina, donde ha impartido clases de medicina preventiva, familiar, salud pública, además de haber sido titular de diversos cursos de estudios superiores.En su trayectoria administrativa se ha desempeñado en la Universidad como titular de la Dirección Académica, Planeación, Secretario General (1985-1991), coordinador de la Reforma Universitaria y, desde febrero de 2003, como director de la Facultad de Medicina.En la administración pública federal ha desempeñado cargos en la Dirección General de Salud Pública en el Distrito Federal, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y como subsecretario de Gobernación.Originario de Saltillo, Coahuila, como rector recibió el Premio Príncipe de Asturias para la UNAM en el año 2009, que coincidió con los festejos del Centenario de la creación de la Universidad.Es muy conocida su denuncia sobre la falta de oportunidades de los jóvenes, los 7.5 millones que no estudian ni trabajan, a los que se conoce “Ninis”, aunque en su carácter de funcionario de gobierno -gris y hasta sumiso ante el jefe en turno-, nunca se le haya escuchado este tipo de pronunciamientos.Afortunadamente, desde su encargo al frente de la UNAM, aparentemente desligado del yugo del “sí señor”, propuso recientemente una mesa de diálogo para debatir la estrategia de seguridad con una propuesta propia, formulada por distinguidos académicos de la casa de estudios.El rector ha podido cabildear el respaldo de la comunidad universitaria para permanecer en el cargo. Destaca la adhesión del jefe de gobierno de la capital Marcelo Ebrard, quien ha dicho que simpatiza con que continúe al frente de la UNAM y lo felicitó por conducir a este centro de estudios “al lugar que tiene a nivel mundial, muy superior a cualquier otra institución de América Latina”.Miguel Angel Granados Chapa poco antes de morir, dijo que la Universidad Nacional es la mayor institución de educación superior en la República no sólo por sus dimensiones humanas y físicas, sino también por la calidad de su docencia, y que una institución de esa magnitud “requiere un gobernante con claro sentido de la conducción política”.“Narro ha mostrado tenerlo”, dijo el columnista, quien cuestionó a quienes reprochaban a Narro el “ocuparse de los asuntos externos con descuido de lo que ocurre en su casa”, porque en efecto, algunos críticos lo acusan de ser “farol de la calle y oscuridad de su casa”.EL OBISPO DE COPILCOHace unos meses, Jesús Silva Hérzog-Márquez, cuestionó al rector, al que tachó de “El Obispo de Copilco”.“El rector habla desde una pretendida autoridad moral dictando a la nación sus inagotables y profundas enseñanzas. La prensa lo escucha como si, por su garganta, el espíritu (¿santo?) hablara por la raza. La rectoría de la Universidad Nacional como faro de la república”, afirmó este conocido intelectual y comentarista político.Pero una figura como Narro Robles siempre provocará simpatías y suscitará antipatías. Lo cierto es que él enfrentará un relevo a modo, y desde hoy se puede dar por descontado que asumirá un nuevo período. Es decir, lo hará mediante la reelección, un tema que en el panorama universitario no tiene mayor trascendencia, pero es una papa caliente en el terreno estrictamente político.Ojalá, que al cabo del mismo logre entregar buenas cuentas, como en su momento lo hizo Juan Ramón de la Fuente, una de las figuras que por merecimiento propio hizo historia al frente la UNAM, y al que algunos han visto con el nivel, preparación y tacto político, para incluso contender por la Presidencia de la República.GRANOS DE CAFÉMuy poco le duró el luto a Celia Lora, la hija del músico Alejandro Lora, pues a menos de un año de haber cegado la vida de un obrero -cuando por la madrugada, en estado de ebriedad conducía su camioneta-, decidió sacarle jugo a la fama mediática que el incidente le acarreó, posando desnuda para la edición local de la revista Playboy.Si alguna vez ella mostró arrepentimiento por haber provocado la muerte de una persona -hecho de sangre que la llevó a pasar sólo una corta temporada tras las rejas-, con su destape mostró que su cara de abatimiento no fue más que un simple montaje, que molesta e indigna a todos aquellos que todavía creemos que México es un país donde debiera imperar el estado de derecho y la moral pública, entendida como el conjunto de valores, encaminados hacia el bien.De ahí que menudo favor le hace Celia Lora a la sociedad mexicana al aprovechar su mal ganada notoriedad, para aparecer desnuda y complacida en la publicación. Y no se trata de mojigaterías sobre el cuerpo humano; un desnudo de calidad, parcial o total, siempre es gratificante. Empero, en el caso de esta mujer, va más allá. Los lectores no encontrarán el reportaje de fondo, la entrevista exclusiva o el bello cuerpo de una modelo profesional, sino simplemente a una mujer sin reservas, que le saca jugo de manera inescrupulosa a sus 15 minutos de (mala) fama.La actitud de Celia Lora nos enseña que, como sociedad, estamos convirtiéndonos en un país de cínicos, en donde valores como honestidad, bondad y congruencia, se diluyen en medio de un océano de desfachatez.Su caso, que motiva a la pena ajena, fue sólo obtener dividendos monetarios y mediáticos, aunque esa efímera fama -que no prestigio-, haya sido a costa de la vida de una humilde persona.…Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]