Café para Todos
Cuando el Senado se disponía a meterse de lleno en la discusión de la reforma laboral, los 2 más grandes peces gordos de la aristocracia sindical mexicana, ésa que vive en palacios y duerme en sábanas de seda, se reeligieron por otros 6 años, y quién sabe cuántos sexenios más seguirán disfrutando las mieles del poder.Elba Esther Gordillo, la todopoderosa jefa del magisterio mexicano y Carlos Romero Deschamps, del gremio de los petroleros, brindaron con champaña al ser ungidos como dirigentes máximos de sus respectivos sindicatos, sin importarles el rumbo que tomen los debates sobre la iniciativa que regula las condiciones de trabajo de los mexicanos.Gordillo, quien ejerce su privilegiada posición desde 1989 al mando de al menos 1.4 millones de maestros de educación básica en escuelas públicas, fue investida por unanimidad en un encerrón con 3 mil delegados de su sindicato, celebrado en un lujoso hotel de Quintana Roo.El senador Carlos Romero Deschamps, quien modestamente encabeza un gremio de 140 mil afiliados, pero que gozan de grandes beneficios al formar parte de la empresa más rica del país, Petróleos Mexicanos (Pemex), está al frente de su sindicato desde 1997 y amarró el puesto hasta 2018.Romero Deschamps también fue electo por unanimidad por los 108 delegados de las 33 secciones del sindicato.El PAN y el PRD se inconformaron por esta decisión de eternizar a los líderes más representativos del sindicalismo “charro” y dijeron que ello “no puede ser una buena noticia para el país”.La noticia de la reelección cayó como balde de agua fría en el Senado, y alentó a los legisladores para promover reformas a la iniciativa laboral aprobada por la Cámara Baja, a fin de incluir cambios que permitan una mayor transparencia sindical, democracia y menor corrupción, evitando que la elección se dé a mano alzada y permitiendo que sea mediante votación secreta.“Lo que nosotros defendemos son 3 cosas: que a los líderes sindicales se les elija a través del voto libre, secreto y directo; si no hay secrecía, no hay libertad, y si no hay libertad, no hay democracia”, dijo el senador panista Luis Alberto Villarreal.Por su parte, el perredista Silvano Aureoles declaró que la ratificación de Gordillo y Romero Deschamps es “una señal muy mala para el país, porque todo aquello del nuevo PRI, acaba por los suelos. La reelección de los dinosaurios y el fortalecimiento de los líderes sindicales, no es nada bueno para el país”, reiteró.Tanto Gordillo como Deschamps se distinguen no por su combatividad ni por su clarividencia o su arrojo, sino por su lujoso tren de vida.En algún momento, durante el debate de la reforma laboral, hubo quienes apostaron a que los sindicatos vinculados al Partido Revolucionario Institucional, estaban en retirada y que los diputados y senadores iban a tener la valentía o aún más, la dignidad y decencia, de ponerles algún freno a estos viejos caciques, chupadores del presupuesto y succionadores del dinero de sus afiliados.Pero quienes creían que le iban a tocar las Golondrinas a ese puñado de privilegiados, que han llevado el rentismo a su máxima expresión, deberán guardar los mariachis para una mejor ocasión.Resulta que los principales exponentes de este tipo de fauna sindical decidieron celebrar por adelantado, sin siquiera esperar a que el Senado se pronunciara sobre el tema.Lo curioso es que en sus convenciones o asambleas electivas el tema de la reforma laboral ni siquiera fue tocado.Todo parece indicar que lo único por lo que pelean con uñas y dientes es por la preservación de sus privilegios, que se nutren del presupuesto y, por lo tanto, de nuestros impuestos.Es lamentable que lo único que pueda frenar a estos personajes sea su naturaleza humana y lo peor es que aún en caso de que se vean obligados a jubilarse por enfermedad, siempre habrá quienes los sucedan, de preferencia si mantienen lazos de consanguinidad y compadrazgo con ellos.Quizá los mexicanos hicimos mal en generarnos ilusiones sobre la posibilidad de que terminaran las corruptelas y los intereses creados.EL GOBIERNO MEXICANO LE TEME AL PETATE DEL MUERTODesde el 2000, cuando llegó al poder Vicente Fox, muchos creímos que era el momento preciso para desmantelar a esos poderosos grupos de presión, que están estrangulando al país.Sin embargo, pasaron los años, llegó un segundo gobierno panista y nadie quiso entrarle al toro. Tal parece que le tienen miedo a los dirigentes de los sindicatos que amenazan con el “petate del muerto” y con quienes nadie parece darse querer enemistarse.Este mismo lunes parecía que los senadores iban a lograr lo imposible y lograrían introducir cambios en la iniciativa de ley para introducir cláusulas que empujen hacia una mayor democracia y transparencia sindical.Sin embargo, Elba Esther y Romero Deschamps podrán irse a dormir tranquilamente y así lo seguirán haciendo de aquí a la eternidad.El cuento de los sindicalistas mexicanos podría terminar como terminan los cuentos de hadas, con la frase: “…Y fueron felices para siempre”.En todo caso, los dirigentes ya alistan sus armas para enfrentar nuevas batallas ante el presidente electo Enrique Peña Nieto. Elba Esther hará hasta lo imposible por evitar que los planes de reforma en la educación del nuevo mandatario toquen los poderosos intereses del sindicato, evitando la molesta evaluación de los maestros, que tanta urticaria le provoca.Romero Deschamps también ya se frota las manos para ver qué raja le saca a la propuesta de Calderón de llevar a cabo una reforma energética.Seguramente se opondrá con todo a los intentos por privatizar aunque sea una parte de las actividades de Pemex, por ejemplo la petroquímica o la refinación.Está claro que Peña Nieto se enfrentará con las manos atadas a estos dos poderosos actores, que han decidido desafiar sin ningún rubor al Estado.Y mientras tanto, al país que se lo cargue el tren, que la educación siga siendo de tercera calidad y que los egresados de escuelas públicas sigan teniendo pocas oportunidades para desarrollarse como profesionistas.Elba Esther Gordillo no piensa ni por un minuto en qué futuro les depara a los jóvenes de hoy, y a Romero Deschamps tampoco le interesa que Pemex siga siendo un puntal del desarrollo en México.Seguramente los gigantes del sindicalismo no caerán al primer soplo de viento, pero sí lo harán si todos los mexicanos que deseamos un país mejor empujamos juntos y nos comprometemos a exigir una mejor educación y que la riqueza y los beneficios petroleros se repartan por igual entre los mexicanos.Si a algo le tienen miedo estos caciques del sindicalismo, es a la acción de los ciudadanos o a la disidencia interna de sus propias organizaciones.Ya hay grupos de la sociedad civil que luchan para lograr la caída de estos tótems a quienes se les ha apapachado en exceso y ello ha dado pie a que se consideren inamovibles.Hay que considerar que no todo es lo que parece. Quizá sólo son gigantes con pies de barro y no resisten un mínimo de presión de parte de quienes aman a este país y quieren verlo libre del yugo de líderes que se piensan indispensables por lo menos por su capacidad de acarrear clientela en apoyo del gobernante en turno. Esta película ya la hemos visto en países como Libia, Yemen o Egipto.GRANOS DE CAFÉ… Ante la inminente aprobación del Proyecto de Ley para obligar a una mayor transparencia y rendición de cuentas a diferentes entidades, como los estados y municipios, los gobiernos del Distrito Federal y de Coahuila ya se anticiparon a toda posible restricción y solicitaron nuevos préstamos bancarios por 10 mil millones de pesos para el caso de la administración capitalina, y 950 millones para Coahuila.Aunque en el caso del préstamo solicitado por el gobierno de Marcelo Ebrard, resulta doblemente sospechoso que lo haga a menos de 38 días de terminar su gestión, y porque la información se ha manejado en secreto y sólo ha trascendido que el crédito se nos cargará a los capitalinos, nos guste o no.Igual de escandalosa resulta la petición del gobernador Rubén Moreira Valdés de Coahuila, quien heredó de su hermano la primera magistratura estatal y con ello la deuda que el mandatario anterior contrajera por aproximadamente 30 mil millones de pesos, a los que se sumarían estos pretendidos 950 millones de pesos para pagar en los próximos 20 años.De cualquier manera, de aprobarse el referido Proyecto de Ley para mejorar, entre otras cosas, la transparencia de la administración de los recursos financieros, Rubén Moreira Valdés por lo menos, no se escapará de rendir puntual informe a los coahuilenses sobre el destino de esos recursos, amén de que sus gobernados exigen, y con razón, que se esclarezca el destino del magnífico préstamo obtenido por su hermano.Mediante proyecto de decreto, suscrito por el gobernador, Rubén Moreira Valdez se hizo la solicitud que requiere la aprobación del Poder Legislativo para obtener los empréstitos con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), así que la petición fue turnada a la Comisión de Finanzas para su análisis y posterior dictamen.…Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]