Café para Todos
*PEÑA NIETO SIGNIFICARÁ UN RESPIRO PARA QUE MEXICO RECUPERE 12 AÑOS PERDIDOS *EL PREP SERÁ EL MÁS TRANSPARENTE DE LOS QUE HA GENERADO ESTE ÓRGANO CIUDADANO : IFEFaltan unos pocos días para que los 79 y medio millones de mexicanos convocados a votar salgan a cumplir su cita con las urnas.En este lapso, gravita en el ambiente -atizado por algunas mentes malévolas o maquiavélicas, con claros propósitos de asustar-, el temor de que se avecina una restauración del viejo Partido Revolucionario Institucional (PRI).Principalmente Acción Nacional y su candidata Josefina Vázquez Mota no se cansan de proclamar con insistencia, que si triunfa Enrique Peña Nieto los mexicanos volveremos a sufrir el yugo del tricolor, tal y como ocurrió en los 71 años que dominó la escena política, desde 1929 hasta el 2000, hasta que llegó Vicente Fox y echó al partido de Los Pinos.Esa idea ha sido puesta a circular junto con la inconfesable y errónea tesis de que cual moderno Superman llegó el blanquiazul, de la mano de Fox, a liberarnos de esa especie de esclavitud.Sin embargo, como todos los mexicanos bien informados sabemos, Vicente Fox no hizo absolutamente nada, sino administrar la estructura que dejó el PRI, y prácticamente la mantuvo intacta. La modernización del Banco de México, para volverlo autónomo, comenzó en 1997, bajo la administración de Ernesto Zedillo y el primer gobernador de la entidad fue Guillermo Ortíz.El Instituto Federal Electoral se ciudadanizó también en 1996, con la reforma electoral aprobada durante la gestión del propio Zedillo.Ciertamente, la ley que creó el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, fue aprobada en diciembre de 2002, ya bajo el gobierno de Fox y el INEGI se volvió entidad autónoma en 2008.Pero vamos aclarando paradas. No es lo mismo el Banco de México y el IFE que el IFAI y el INEGI.El moderno andamiaje institucional de que hoy gozamos, no es un conejo que se sacó de la chistera el PAN, sino producto de acuerdos y consensos que se han venido discutiendo en el Congreso desde hace muchos años y que fraguaron en los últimos tiempos del PRI y los nuevos del blanquiazul.El tema es que el oficialismo difunde la idea de que el país y la democracia como la disfrutamos ahora, se creó durante las gestiones de Vicente Fox y Felipe Calderón. Así que los temores que se han reavivado de una restauración al viejo estilo y un retorno del autoritarismo del pasado son simplemente una quimera.Los analistas políticos se dividen entre quienes piensan que de ganar el PRI, gobernará con el mismo estilo rígido y autoritario que antes o lo hará en forma acotada debido a los contrapesos establecidos por las leyes.Obviamente algunos quieren asustarnos con el petate del muerto.Peña Nieto -quien acapara el 44,8 por ciento de las intenciones de voto, contra 26,7 del candidato de la izquierda Andrés Manuel López Obrador y 25,8 de la aspirante oficialista Josefina Vázquez Mota-, según la última encuesta de la firma Milenio-GEA-ISA, a pesar de su juventud, 45 años, es considerado exponente de “línea dura” del PRI, a pesar de que en realidad es un renovador.Parece ser que sus contrincantes han querido vender la idea de que es un bisoño en política, y por lo tanto será una especie de títere de los dinosaurios del PRI y de las televisoras.Sin embargo, no hay que olvidar que Peña Nieto ya tiene experiencia en el gabinete del Estado de México; ha sido legislador y jefe de bancada en el Congreso de su entidad y también gobernador y no uno cualquiera, sino nada más y nada menos que del estado más poblado y conflictivo del país.No se puede decir lo mismo de sus contrincantes. Por ejemplo, Andrés Manuel sólo ha sido líder de su partido y jefe de gobierno de la capital, que puede considerarse equivalente a una gubernatura, pero no necesariamente igual.Josefina Vázquez Mota nunca ha ocupado un cargo electivo. Como secretaria de Desarrollo Social fue simplemente una colaboradora de Fox y para desempeñar el cargo de jefa de la bancada del PAN en la Cámara de Diputados, simplemente fue designada de dedazo como legisladora plurinominal.El ex canciller Jorge G. Castañeda, en una entrevista reciente al diario español El País, afirmó que el regreso del PRI al poder no debe motivar “el miedo o la preocupación.“Para empezar, sería el primer presidente priísta no impuesto por dedazo, sino por votos y estaría obligado moral, política y personalmente a la rendición de cuentas”, argumentó.MÉXICO YA NO ES EL MISMOCastañeda señaló además que “México ya no es el mismo” pues el próximo presidente “enfrentará contrapesos, obstáculos y retos” entre los que mencionó estados gobernados por la oposición y una sociedad civil más organizada, además de instituciones autónomas como la Suprema Corte, el banco central, la autoridad electoral y el organismo de transparencia.La académica Denise Dresser, del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), siembra la duda al señalar que “la gran incógnita es qué hará Enrique Peña con el mando unificado que México le entregará”.También se pregunta si será un modernizador o un restaurador, si promoverá reformas que el PRI ha rehuido u obligará a su partido a aceptarlas, y si coexistirá con el pluralismo o intentará sofocarlo.“Peña encarna las contradicciones de un partido que construyó el México del siglo XX y no sabe qué hacer frente al mundo del siglo XXI”, señaló.Pero la verdad es que una de las consignas de campaña de Peña Nieto es el cambio responsable y el gobierno eficaz, y sus asesores económicos gozan de alta reputación inclusive en los círculos financieros internacionales.Josefina Vázquez Mota insiste machaconamente que Peña representa el “viejo PRI autoritario y corrupto”, mientras López Obrador asegura que si gana este partido seguirá dominando al país “la mafia del poder”, en la que también involucra al PAN.Castañeda discrepa y considera que el contexto externo ha cambiado, lo que obstaculizaría el regreso del autoritarismo, pues México -dice-, “está inmerso en una maraña de tratados y acuerdos, con cláusulas contra la corrupción y a favor de los derechos humanos, ambientales, etcétera”.Los que creen que Peña simboliza la “restauración” piensan distinto y estiman que la tentación de volver al pasado será muy fuerte, sobre todo porque por primera vez en 15 años el nuevo presidente contará con mayoría en el Congreso.Aquí también se olvida que precisamente el Congreso dividido es lo que ha obstaculizado las reformas estructurales y que con una mayoría cómoda será más fácil para un partido como el PRI, llevar adelante los cambios que se requieren para modernizar al país.Sería ingenuo de parte de algunos creer que el Revolucionario Institucional usará su mayoría para aprobar reformas impopulares, pues el propio Peña Nieto se ha comprometido con cambios importantes como la reducción en la cifra de diputados, de 500 a 400 y 32 senadores de partido.Tampoco hay que olvidar que cualquier cambio constitucional requiere no sólo una mayoría simple, de 50 por ciento más 1 votos, sino de mayoría calificada, es decir, dos tercios de las dos cámaras legislativas.Otra vez lo que ocurre es que se está asustando a la gente con el recurso del miedo para que vote por el “statu quo”, es decir, por el PAN, a pesar de que ha demostrado palmariamente que no sabe gobernar, que no cuenta con cuadros suficientemente calificados y que aumentó en 12 millones la cifra de pobres, sin hablar de los miles de muertos por la guerra contra el narco.Cuando se dice que volveremos al pasado, no se nos informa también que en ese pasado muchos mexicanos vivíamos con tranquilidad, con paz relativa y que hubo tiempos de prosperidad.Se omite que los cambios estructurales en la economía no comenzaron con el PAN, sino desde tiempos de Miguel de la Madrid.Se enfatiza que gracias al PAN hay estabilidad macroeconómica, pero es falso, porque ésta existe desde la época anterior a Carlos Salinas de Gortari.Se dice que habrá de nuevo crisis, pero el capitalismo es un sistema de organización económica donde las crisis suelen ser recurrentes. Las hubo también en tiempos del PAN, por ejemplo en 2008, cuando la economía cayó 6.5 por ciento, el mayor nivel después de la Gran Depresión, aún peor que el 6.2 de los tiempos en que quebró la banca y se produjo el “Efecto Tequila”.El país no nace cada 6 o 12 años. Se va perfeccionando. El PAN tuvo que gobernar con las estructuras creadas por el PRI y no pudo hacer nada para corregir las deformaciones existentes, ni para debilitar los monopolios ni económicos ni sindicales ni políticos.Hay que recordar también que Vicente Fox no llevaba ni 2 meses en el poder, cuando se evadió de una prisión de alta seguridad, el jefe del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán, en enero del 2001.El PAN ha mostrado mediocridad y falta de oficio en el gobierno. No ha sido capaz de cambiar las estructuras, bajo el pretexto taimado de que el PRI estorbó todas las reformas estructurales. El ex presidente Ernesto Zedillo gobernó también con un Congreso dividido, sin mayoría de su partido, y pudo sacar numerosos cambios inclusive constitucionales.No hace falta ser un erudito para darse cuenta que los grandes cuadros en los ámbitos de la diplomacia, la economía, las finanzas, la política y otros sectores -creados bajo la égida del PRI-, fueron desperdiciados por los gobiernos panistas, que hicieron un gobierno de cuates, compadres, amigos y parientes.Así que podemos respirar tranquilos. La llegada de Enrique Peña Nieto, significará un respiro para que México pueda recuperar 12 años perdidos.GRANOS DE CAFÉPor primera vez en la historia moderna del país, al anochecer del 2 de julio, los mexicanos podremos tener la certeza de la legalidad del candidato triunfante de las elecciones presidenciales. A partir de las 8 de la noche estará disponible la imagen digitalizada de todas las actas de escrutinio y cómputo que se capturen durante las 24 horas de operación del programa, con lo que no habrá espacio para la descalificación de la elección y menos para acusar fraude contra los mexicanos.Con estas acciones, que hacen incuestionable el resultado electoral, se consolidará el proceso democrático del país y, principalmente, se favorecerá la conciliación entre los mexicanos, lejos de las amargas experiencias de hace 6 años, que pusieron al país en grave riesgo de estallido social.Para el consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés Zurita, el PREP 2012 será el más transparente de los que ha generado este órgano ciudadano en 2 décadas, ya que con el apoyo de expertos se simplificaron las pantallas de consulta para que la información electoral se difunda con mayor celeridad.Necesariamente el triunfo será de la democracia y un acierto del IFE, aunque no podía faltar el prietito en el arroz, y es que el segundo debate presidencial nos costó a los mexicanos el doble que el primero, es decir 6 millones de pesos, ya que los requerimientos técnicos necesarios para el cumplimiento del formato y las reglas adoptadas para su celebración en Guadalajara, Jalisco, se tradujo en un aumento en el presupuesto para su organización. Lo malo es que a pesar de pagar más finalmente vimos menos…La Orayen ahora cobra cien veces más por mostrar sus encantos y si no lo creen, pregúntenle a Playboy……Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]