Café para Todos
* OPERATIVO ANTICRIMEN DE GOBERNADORES; PREFERIBLE UNA POLICÍA NACIONAL* LE SIGUEN NEGANDO A SLIM INGRESAR AL MERCADO TELEVISIVO La Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) hizo posible lo que no se ha podido lograr en años de discusiones, debates y el estira y afloja de los diversos actores de la escena política nacional.Desde 2004, el ex canciller Jorge Castañeda, entre otros, había propuesto crear una policía nacional única, que dé respuesta inmediata al problema de inseguridad y delincuencia en el país y unificar los códigos penales de todos los estados en un único Código Penal Nacional.Pero a falta de pan, tortillas. Resulta que con tal de llevarle la contra al presidente Felipe Calderón y demostrar que su estrategia anticrimen es un fracaso, los miembros de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) adoptaron una decisión muy audaz, que consistió en llevar a cabo un Primer Operativo Conjunto de Seguridad contra el crimen organizado, con 310 mil efectivos a nivel nacional, que intenta coordinar a todos los cuerpos policiales del país.La estrategia anticrimen, comenzó el primer minuto de este lunes y se extenderá hasta el próximo 19 de junio. Las zonas donde se enfocará el plan, serán los sitios habituales de operación del delito, como accesos y salidas de rutas, inmediaciones de aeropuertos, centrales de autobuses, estaciones ferroviarias y otros sitios estratégicos.De igual modo se prevé una vigilancia especial en centros comerciales y residenciales, áreas de esparcimiento, mercados ambulantes y corredores turísticos.El jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, fue el autor de esta iniciativa, que cuenta con el auspicio del gobernador de Chihuahua, César Duarte, y de otros mandatarios estatales, para enfrentar la ola de violencia que castiga al país y ha provocado al menos 40 mil muertos y unos 10 mil desaparecidos.Los delitos que se pretende combatir principalmente, son robo a mano armada, secuestros, extorsión, homicidio, violaciones y cumplimiento de órdenes de captura.Hay que recordar que México no posee una policía nacional sino unos 400 mil agentes integrados en 2 mil corporaciones policiales, algunas municipales con apenas 10 integrantes. Es decir, la seguridad pública en el país está totalmente fragmentada, lo que contrasta con las organizaciones criminales, que si bien no son monolíticas, se dividen en apenas cuatro o cinco grandes grupos.El operativo nacional comenzó apenas dos días después de que concluyera en Ciudad Juárez, una marcha contra la violencia, que se inició hace una semana desde Cuernavaca, organizada por Javier Sicilia, y dirigentes de organizaciones no gubernamentales.La denominada “Caravana por la Paz” finalizó el sábado pasado con la firma de un pacto ciudadano, que exige poner fin a la estrategia de guerra y acabar con la desmilitarización de las policías de México.Los participantes cruzaron el domingo la frontera para acudir a El Paso, Texas, donde pidieron al presidente Barack Obama que modifique sus planes de convertir en una guerra, la lucha antidrogas en América Latina.Hace un mes -también organizada por Sicilia, pero desde Cuernavaca a la capital-, culminó con una petición de renuncia del secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, pero el presidente Calderón se rehusó a acatar esa demanda y por el contrario, hasta le dio un espaldarazo al controvertido funcionario.Las ONG's que apoyaron la marcha a Juárez, la ciudad más violenta del país -aunque por ahí ya le hacen competencia otras urbes de Tamaulipas y hasta Monterrey-, demandaron también “juicio político” a Calderón y a García Luna y el regreso de los militares a sus cuarteles.El gobernador Duarte, presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Conago, dijo que el operativo policíaco nacional, “pretende demostrar que los estados tienen su propia fuerza para hacer frente a la delincuencia y la inseguridad. Lo que se busca es que los estados sean tomados en cuenta por la Federación en el diseño de la estrategia nacional para combatir la inseguridad, sostuvo.SIETE ESTRATEGIAS PARA COMBATIR EL CRIMENDuarte dijo que el plan de los gobernadores se basa en siete estrategias para combatir el 70 por ciento de los delitos del fuero común, que es lo que le impacta a la ciudadanía y combate la impunidad.El operativo, llamado Conago-1, donde también participan las 32 procuradurías estatales, fue acordado en Monterrey, el 27 de mayo, y ratificado el pasado viernes en la reunión realizada en el Antiguo palacio del Ayuntamiento de la capital mexicana, con los secretarios de Seguridad Pública de todos los estados del país.El 20 de junio, un día después de terminar el operativo, la Conago informará de los resultados alcanzados con esta acción contra el crimen.Ebrard Casaubon, presidente en turno del organismo, informó el pasado viernes que el propósito de este operativo es atacar los principales delitos en contra de la seguridad ciudadana.Se refería a robo de vehículos, a transporte y pasajeros; venta de autopartes robadas, recuperación de vehículos sustraídos, combate al secuestro, la detención de probables responsables que tengan pendientes mandamientos judiciales, hasta la desarticulación de bandas criminales y la detención de vehículos con vidrios polarizados o sin placas.“Es el mayor esfuerzo que hayamos realizado en los estados de manera conjunta, paralela, permanente y coordinada”, ha dicho Ebrard.Se informó que con este operativo se dará seguimiento a las detenciones relevantes, para cerciorarse de que los responsables sean presentados a la autoridad correspondiente y sean sancionados conforme a la ley.Otro de los propósitos de este plan es el desarticular bandas criminales independientemente de su origen.Si se considera sólo el aspecto político, se verá que los gobernadores buscan demostrarle al presidente Calderón que ellos pueden hacer mejor las cosas. Lo cual quizá resulte cierto, pero también lo es que la politiquería, la envidia y la rivalidad, a veces mueve a los gobernadores a actuar en pistas diferentes a las del gobierno federal.Cualquiera se pregunta por qué, en lugar de un operativo de esta naturaleza -que es efímero, parcial y tiene alcances limitados-, no hubiera sido mejor que los mandatarios aceptaran sumarse a la lucha de Calderón contra el crimen o bien apoyar la iniciativa de una Policía Nacional, a la que tanto se han opuesto muchos de los mandatarios.Por supuesto, es mejor un sucedáneo de esta propuesta que nada. Por ello, resulta alentador que Calderón haya decidido no cuestionar este plan, sino por el contrario, impulsarlo y darle la bienvenida.De ahí que resulte a todas luces loable, que los gobernadores, encargados de resguardar el orden en sus estados, ahora tomen como propio este esfuerzo y decidan combatir a los criminales, que es una de sus tareas para las cuales fueron electos, sin importar colores, siglas, ideologías y partidarismos.El pasado lunes, Calderón hizo un reconocimiento a la Conago por el operativo de seguridad para combatir delitos que “duelen a la gente” y más afectan a los ciudadanos en su ámbito y en su vida diaria.Calificó a esta ofensiva como una iniciativa muy importante para hacer una operación policiaca en todo el país, a partir de las policías estatales. Y es que como dice el mandatario, lo importante es combatir los delitos que más duelen a la gente, como son el robo, que representa el 83 por ciento de los ilícitos que se cometen en el país y que si se suman a la extorsión y el secuestro constituyen el 94 por ciento.Sería negligente e injusto escatimar lo que están realizando los gobernadores. Es algo que merece el apoyo de la ciudadanía, pues cualquier esfuerzo conjunto que se haga en contra de las bandas criminales es bienvenido.Ahora, a esta iniciativa deberían seguir otras, como la de crear una Policía Nacional o aprobar la autonomía de la Procuraduría General, para que no dependa del Ejecutivo, porque no basta con que su titular sea ratificado por el Congreso. Son esos pequeños pero muy significativos actos los que hacen la diferencia en la lucha contra un flagelo como el de la criminalidad.GRANOS DE CAFÉCarlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo, sí es vulnerable. Con una fortuna de 74 mil millones de dólares, está catalogado por la revista Forbes como el mayor magnate global, pero ni eso le ha permitido alcanzar nuevas metas en telecomunicaciones en su propio país. El gran negocio de la televisión le sigue negado.Con todo, rechaza que sea objeto de persecución por parte del gobierno de México, versus Secretaría de Comunicaciones-Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), que negó -la primera-, el acceso de Telmex a la televisión restringida y, la segunda le impuso una multa a su empresa insignia Telcel, por casi 12 mil millones de pesos.De acuerdo con las declaraciones del multimillonario, publicadas por el británico Financial Times y reproducidas en México por El Universal, “su vida no ha cambiado en los últimos 10 años”, lapso durante el cual amasó gran parte de su riqueza.El 15 de abril, la Comisión Federal de Competencia multó a Telcel con 11 mil 989 millones de pesos, y el 27 de mayo pasado la Secretaría de Comunicaciones negó la autorización a Teléfonos de México para entrar al mercado de la televisión.Para colmo, la Cofetel le redujo a Telmex la tarifa de interconexión en 65.8 por ciento para las zonas rurales del país, lo que implica una pérdida de 4 mil millones de pesos, a los que se sumaría la baja por otros 6 mil millones por la disminución en la tarifa de interconexión para llamadas a telefonía celular.Pero por supuesto que la última palabra sobre las tarifas de interconexión aún no está dicha.Para Javier Mondragón, director jurídico de Telmex, la Cofetel violó una suspensión otorgada a esta empresa para que no se aplique el Plan Técnico Fundamental de Interconexión e Interoperabilidad, y de ello el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa ya notificó a dicho organismo federal.Sin embargo, hasta que el tribunal no declare nulas las resoluciones de Cofetel -en las que fija los precios que deben pagar los operadores por terminar el tráfico de larga distancia en las áreas en las que sólo está la red de Telmex y sobre las tarifas de interconexión general-, éstas siguen vigentes.Pero si bien el magnate no lo ha hecho público en sus entrevistas, el acoso a Slim es más que evidente. Basta referir los comentarios que Mony de Swaan, presidente de Cofetel hizo sobre lo que llamó un amago de Telmex para no invertir en las zonas donde no es rentable ante la reducción en las tarifas de interconexión. “La empresa debe sentarse con las autoridades a debatir con seriedad sobre la situación”, dijo.Ahora la pregunta en el aire es si Slim se quedará cruzado de brazos ante este golpeteo intermitente contra sus principales compañías. Al tiempo.Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección [email protected]