Versión del ayuntamiento sobre obra paralizada en Yurécuaro
MORELIA, Mich., 10 de junio de 2011.- Luego de que Quadratín publicara una nota sobre la paralización de una obra por parte de vecinos del municipio de Yurécuaro, el ayuntamiento local respondió y envío una carta a la redacción de esta agencia dando su versión de los hechos.A continuación el documento íntegro, dando paso a su derecho de réplica: Todo comenzó la madrugada del 9 de junio, previa aprobación y apoyo del Consejo de Participación Ciudadana, el Gobierno decidió continuar con la obra de renovación de drenaje y construcción del colector pluvial proyectada para ésta, una de las calles principales del municipio.Esta madrugada maquinaria pesada comenzó a extraer el pavimento, sin embargo casi inmediatamente vecinos se levantaron y se impusieron sobre los trabajadores, pararon la obra.Como se ha manejado, en reunión con los vecinos de la zona en conflicto (Independencia desde la esquina con Morelos hasta Matamoros) se realizó una votación en la que se levantaron 4 manos a favor de continuar con la obra, y 24 en contra de ella.Sin embargo no se ha recalcado que los 28 ciudadanos asistentes no representan ni el 15% del padrón total de propietarios, por lo que se consultó personalmente a más vecino con lo que se obtuvo una lista de propietarios que están a favor de la continuación de la obra ya que como ellos mismo manifiestan: “urge la obra”.Como si fuera poco detener los trabajos, se manifestaron cerrando 2 cuadras de la avenida principal, donde se ubican sus comercios y donde esta madrugada se interrumpió la obra. Los vecinos alegan que no cederán hasta conocer los montos y procedencia de los recursos, sin embargo esta información ya se ha publicado y se ha compartido en las reuniones con ellos.A través del Programa de Agua Potable, alcantarillado y Saneamiento en zonas Urbanas (APAZU) se obtuvo recurso por 5 MDP, entre los 3 niveles de Gobierno. 3 millones están destinados para agua potable y 2 más para drenaje sanitario.Las participaciones son las siguientes: 1.5 MDP del Gobierno Federal, 750 mil pesos del Estado y 750 mil aportación Municipal para renovación del agua potable; en el caso del drenaje sanitario el Gobierno Municipal aporta 600 mil pesos, misma cantidad que la instancia del Estado, mientras que la federación dará 800 mil pesos.Entre sus argumentos los vecinos acusan que no existe un proyecto, sin embargo la realidad es que entre las reglas de operación del programa se especifica como requisito: “Presentar propuesta anual de inversiones, validada por el órgano de planeación estatal, para agua potable, alcantarillado y saneamiento, que cuente con estudios de ingeniería básica, proyectos validados…” [Manual de Operación y Procedimientos. II.3 inciso D]. De no presentar el proyecto, no se habría obtenido el recurso, para esta obra tan necesaria.Al parecer los vecinos están molestos, además por el tiempo que requiere la obra, por la participación económica que deberán aportar. Han alegado que es una imposición autoritaria e ilegal, sin embargo dentro del Reglamento del Comité de Agua Potable y Alcantarillado se estipula que los propietarios deberán absorber gastos que devengan de la renovación o reparación de su toma y descarga domiciliaria.El Consejo de Participación Ciudadana respalda la decisión de continuar con la obra y aporta los siguientes argumentos: “Son un grupo minoritario”. “No pueden tomar decisiones que afecten a todo el municipio”. “Algunos son arrendatarios, sus opiniones no tienen validez legal”.En general los miembros del Consejo ciudadano expresaron que la obra requiere es urgente, ante el evidente hundimiento de las calles principales; sin embargo requiere del compromiso y cooperación conjunta, a lo que Pérez Gómez agregó, “y voluntad”.El sistema de drenaje se encuentra casi obsoleto. Las aguas negras de filtran al suelo, y la prueba de ello son los hundimientos que se ven en las calles. La tubería tiene una vida de más de 40 años, pero ya está totalmente deteriorada, en algunas secciones ya no existe tubería; es cuestión de tiempo para que las calles colapsen.