Se realizó el tradicional ritual de las Aguadoras en Uruapan
URUAPAN, Mich., 9 de abril de 2012.- Con gran colorido, música y danza, se llevó a cabo el desfile de las Aguadoras, ritual prehispánico mediante el cual se pide a la madre naturaleza que no falte el agua entre la población, el evento estuvo a cargo de los barrios tradicionales de Uruapan, quienes de este modo mantienen viva esta expresión cultural del pueblo purépecha.El evento formó parte de las actividades enmarcadas por el Tianguis Artesanal de “Domingo de Ramos 2012”, que impulsa el Ayuntamiento que preside Aldo Macías Alejandres, a fin de preservar las tradiciones y fomentar el turismo en el municipio.Cientos de habitantes de los barrios tradicionales y grupos de danza de los barrios de San Francisco, San Juan Evangelista, San Juan Bautista, Santo Santiago, de la Magdalena, San Pedro, la Santísima Trinidad y San Miguel, salieron a las calles en medio del colorido de su vestimenta, del sonido de la música de banda y del orgullo de su cultura.El contingente salió del parque nacional y se dirigió al centro de la ciudad. Las aguadoras lucieron su vestimenta típica acorde al barrio correspondiente y llevaban cántaros de barro bellamente decorados y llenos del agua.Varios de los recipientes que portaban fueron adornados con panes, frutas, dulces y hasta botellas en miniatura de charanda o licor de café; otros mostraban flores como las camelinas o listones multicolores. Las aguadoras avanzaron al ritmo de la danza purépecha, siendo observadas por un nutrido grupo de personas que admiraron el desfile a su paso por las calles Culver City y Emilio Carranza hasta llegar al centro.A respecto, José Trinidad Rodríguez Gutiérrez, integrante de la comisión organizadora de este desfile, indicó que de esta forma sigue vigente este ritual que data de la época precolombina, con el cual los barrios tradicionales recuerdan que la vida de Uruapan depende de su río y que es necesario ayudarle a la madre naturaleza a conservarlo.El agua fue llevada a ser bendecida al templo de la Inmaculada Concepción y posteriormente, cada barrio llevó el vital líquido a sus respectivos asentamientos, en donde el vital líquido fue distribuido en medio de una fiesta amenizada por música de banda entre la comunidad.