Presumen desvanecimiento de observaciones en Zitácuaro
ZITÁCUARO, MICH., 6 de abril de 2011.-El gobierno que preside el priísta Juan Antonio Ixtláhuac Orihuela desvaneció múltiples observaciones hechas al ejerció fiscal 2009 por la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), en especial al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FISM).De acuerdo con fuentes cercanas a la Contraloría municipal y de la propia ASM, únicamente faltarían por solventar observaciones en relación con las construcciones de los campos deportivos Bicentenario y Saleciano, así como diversas pavimentaciones realizadas en varios puntos de la demarcación.La información trasciende a menos de un mes de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reportó una serie de deficiencias en la aplicación de los recursos del FISM durante el ejercicio fiscal 2009 en el ayuntamiento de Zitácuaro, por un monto de más de 61 millones de pesos.De acuerdo con un documento de la ASM, las observaciones hechas, sobre todo, al Programa de Infraestructura Básica Educativa, ya fueron prácticamente desvanecidas en su totalidad.Según fuentes de la ASM, se tuvo que realizar un trabajo de campo para corroborar que en ese rubro se cumplió la normatividad que establece el FISM.Las mismas fuentes precisaron que en relación con las construcciones del campo deportivo Bicentenario y el complejo deportivo Saleciano, ya se aportaron las pruebas para desvanecer algunas observaciones hechas por la ASM.Se espera que en unas semanas el máximo órgano fiscalizador de Michoacán rinda su dictamen a favor, agregaron.De esta forma, se daría respuesta al Informe de Resultados de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2009 hecha por la ASF, según el cual Zitácuaro fue la demarcación de la entidad con más observaciones de este Fondo, con 18, que representó casi el 43% del total de las observaciones emitidas al fondo en el estado de Michoacán.Otro punto importante que clarificó la investigación de la ASM fue el relacionado con la realización de obras y acciones. El órgano fiscalizador dijo en un primer momento que no se habían beneficiado de manera directa a sectores de la población que se encuentran en condiciones de pobreza extrema y rezago social, como prevé el artículo 33 de la Ley de Coordinación Fiscal para la aplicación de los recursos recibidos provenientes del Ramo 33 del FISM.La auditoría halló en las acciones y obras se realizaron en todas las tenencias y zonas urbanas con dichas características, amén de que su planeación, diseño y ejecución se realizó tras una serie de consultas a las mismas comunidades por parte, sobre todo, de la presidencia municipal.