Lentamente arriban peregrinaciones al Santuario de Carácuaro
CARÁCUARO, Mich., 10 de febrero de 2013.- A punto de desfallecer, lentamente arriban las peregrinaciones al santuario de Carácuaro; en esta ocasión las primeras que llegaron fueron de la Tenencia de Paso de Núñez, Tacámbaro y Pátzcuaro, cansados pero con fe lograron postrarse de rodillas a los pies del Cristo Negro.Una Tradición de Fe y MilagrosCon calzado adecuado y bastón en mano, fieles peregrinaron al Santuario Diocesano de Caracuaro, una tradición de fe y milagros que recorren por varias horas serranías para rendir homenaje y agradecer a la bendita imagen del Señor Crucificado que se venera en la parroquia San Agustín, durante la tradicional fiesta de Ceniza. Empezaron a llegar las cofradías, quienes pernoctan hasta el próximo miércoles de Ceniza, mientras tanto se brinda el sacramento de la reconciliación a todos los peregrinos que aprovechan esta ocasión para acercarse a la misericordia de Dios y pedir perdón por las faltas cometidas. Sacramento que están ofreciendo los sacerdotes de la diócesis y, mientras celebra la misa exhortan a los peregrinos a no desfallecer en su fe, misma que se expresa en el sacrificio que están realizando, asimismo piden estar siempre cerca de Cristo y no solo en estas fechas, a fin de que su amor y su paz reinen en nuestra patria, tan necesitada de ello.Cansados Los Peregrinos Pero Cumplen Promesas Al Patrón de CarácuaroDespués de recorrer un promedio de 25 horas a pie, José Fidelmar Cortez Villa, originario de Tacámbaro, cuenta con 30 años de edad, señaló que cruzan cerros del Toro, así como del pinzanito, siempre buscando los caminos más cortos, para no lastimarse en el trayecto. El ofrecimiento que hizo, se originó porque es una persona enfermiza y últimamente se deprimía mucho, razón por la que pidió al patrón de Carácuaro que le ayudará a controlarse, porque además, también padece ataques epilépticos.Resaltó, que llegó hambriento y cansado, pero primeramente cumplió su promesa tras arribar al santuario se vistió como San Martin de Porres, vestimenta que portara durante tres meses, “me siento libre, sin compromiso, totalmente nuevo, es como si hubiera vuelto a nacer, al cumplir esta promesa”.Y así como este testimonio, hay muchos más, de enfermos que recuperaron la salud, que pidieron también por lograr pasar a los Estados Unidos y así con diversas promesas, acuden al Santuario a pagar sus mandas. Mientras que unos recorren varios kilómetros a pie, otros viajan en bicicletas, motos, vehículos. A lo largo, se logró observar, que seguridad pública y unidades de primeros auxilios, mantiene vigilada la carretera para cualquier emergencia.