Desorganización, abigeato y bajos precios golpean ganadería en Huetamo
HUETAMO, Mich., 3 de Mayo de 2013.- El abigeato es un obstáculo para lograr el pleno desarrollo de la producción ganadera en esta región, además de la indiferencia por parte de los productores en mejorar sus hatos ganaderos, señaló a Quadratín Víctor Vallejo, líder ganadero de esta región de la Tierra CalienteTanto la carne como la leche pierden precio en el proceso de comercialización, y el esfuerzo del productor es vano, pues los productores “tenemos nuestro ganado y de la noche a la mañana se desaparecen”.Los campesinos pobres de esta región cuentan apenas con unas 10 vaquitas y produce sus tierras sólo para el autoconsumo de su familia y sus reses, “para irla pasando”, dijo.Sin embargo, aún tiene esperanza de que mejore el precio, dado que en esta región “no tenemos otra alternativa, solo producir ganado y trabajar el campo”, dos principales actividades económicas que permite a los pobres llevar al centro de la mesa los alimentos para nuestros hijos, dijo.La dispersión y desorganización de los productores son otro de los problemas que enfrentan los ganaderos de la región de Huetamo, pues actualmente existen tres asociaciones ganaderas que existen en el municipio de Huetamo.De ellas, sólo una está afiliada a la recién estructurada Unión Ganadera Regional de Michoacán (UGRM), mientras que las otras dos son independientes, aunque buena relación entre ellas.La Asociación Ganadera de Huetamo, fundada en diciembre de 1954, cuenta con mil 132 socios que producen ganado de doble propósito (leche y carne), y concentran alrededor de 48 mil 861 cabezas de reses, la mayoría de las razas cebú y suizo.En opinión de Saúl Peñaloza García, su presidente, predomina la apatía entre los productores, dado que se les informó de la adquisición de 211 dosis de semen para inseminar y mejorar su hato ganadero, pero nadie acude y ahí siguen las dosis en espera de algún interesado.Destacó Saúl Peñaloza, que entre los productores, existe gran indiferencia en la producción de biomasa para la generación de energía con los desechos de la industria ganadera, dado que en otras zonas de desarrollo, continúa siendo la fuente principal de energía y, en algunos casos, también es el recurso económico más importante. En esta región, “estamos lejos de lograr biogás y utilizarlo realmente”, dijo.Por su parte, Oswaldo Sánchez Vargas, presidente de la Asociación Ganadera de Huetamo A. C., fundada apenas en 2008, cuenta con alrededor de 600 socios y con 5 mil 365 cabezas de ganado entre vaquillas, toretes, becerros, vacas, bueyes y toros.“Continuamos trabajando en la elaboración del biofertilizante en la localidad de La Parota. Ahí, los campesinos han dado muestras de interés por aprender esta actividad, que no es otra cosa que la mezcla de los productos de la descomposición de la materia orgánica. Éste puede ser usado como combustible o fuente de energía”, resaltó.El desarrollo es poco a poco porque se tiene que trabajar concientizando a los campesinos, primero, para que tengan confianza en la preparación y utilización del fertilizante orgánico rico en nitrógeno, fosforo y potasio. Y es que el campesino no quiere dejar el abono químico porque lo considera un riesgo, ya que la siembra es solo de temporada y una vez al año; Si hubiera agua abundante, otra cosa sería, pero tenemos un problema fuerte, indicó Sánchez VargasPor otro lado, la Asociación Ganadera Local de Huetamo Michoacán A. C., encabezada por Rubén Bermúdez Ibarra pero atendida por el secretario Primo Méndez Cabrera, cuenta con 2 mil 100 ganaderos, según palabras de la secretaria, quien añadió que son los mismos productores los que integran las otras dos asociaciones, pues “cuando algo no les parece a los socios, se van rolando con las otras, no hay seriedad entre ellos mismos”, dijo.En la región de Huetamo, no hay condiciones para impulsar la actividad ganadera y remover los obstáculos que permitan el desarrollo que tanto anhelan los productores ganaderos; la problemática central es el abigeato, los altos costos de los alimentos nutritivos, la escasez del agua y al comercializar la carne, no tiene precio. Es una demanda prioritaria entre los ganaderos del municipio.