Decomisó Sagarpa peces en estanque; el dueño no acreditó el origen
LÁZARO CÁRDENAS, Mich., 16 de febrero de 2012.- Inspectores de la Sagarpa encabezaron un decomiso de pescado de las especies bagre y tilapia luego de un juicio de 8 meses en contra del propietario de la granja “El Edén” al no demostrar el origen de las crías. El afectado calificó de injusta la acción en su contra pero prefirió el decomiso en lugar de cubrir una multa de casi 50 mil pesos.La autoridad tuvo que empelar a doce personas durante dos días para “peinar” con redes los estanques en los que a lo mucho podrán capturar 200 kilos de pescado y declarar cerrado el litigio.El asunto data de por lo menos 8 meses atrás cuando inspectores de la Sagarpa detectaron el estanque y el propietario no pudo acreditar el origen de las crías, ene se entonces 15 mil de tilapia y 21 mil de bagre. El dueño de la granja sostiene que no le fue facturado el producto por el vendedor toda vez que las recibió a “menos de la mitad del precio normal, a 40 centavos la cría de una pulgada”, insiste el afectado.“Nosotros solo cumplimos ordenes de la parte jurídica de la Sagarpa y al señor se le dio plazo suficiente para que reclamara la facturación de la compra y al no presentarla se ordenó el decomiso del producto”, explicaron los inspectores federales.El decomiso se hace ocho meses después de que las 36 mil crías fueron depositadas en los estanques para su manutención y su posterior venta para el consumo en el mercado.“Las crías se las compré a un tal “Reyes”, empelado de la Comisión Estatal de Pesca y como comprobantes solo me entregó notas de venta que los inspectores no me aceptan y deciden despojarme de esta inversión que hicimos con la familia y nos dejan sin pescado y sin recursos”, dice el afectado.Agrega el dueño de la granja “El Edén” que desde hace seis meses le notificaron que serían decomisadas las crías y desde entonces dejamos de darles alimento y ahora solo podrán recuperar a lo máximo unos 200 kilos de ambas especies”, señala don Antonio, quien no da a conocer sus apellidos.El decomiso lo encabezan tres inspectores de Sagarpa, se desarrolla en dos estanques enclavados en una barranca y para la captura se utilizan 9 personas para el manejo de las redes, además de un biólogo que debe supervisar la calidad de las especies.¿Y que harán con el producto? Se les cuestiona a los inspectores.“Se le hará entrega a un comerciante para que lo venda en el mercado y los recursos serán depositados a la Tesorería de la Federación”, es la respuesta. En tanto que el afectado, quien se muestra triste por la acción, dice que “dejo esta esperanza de vida porque no me imaginé que un error por economía me dejaría peor”, dice y se aleja del grupo.