Cierran ejidatarios más accesos a Mittal
LÁZARO CÁRDENAS, Mich., 3 de mayo de 2013.- Para forzar que la acerera ArcelorMittal se siente a negociar el predio de 32 hectáreas recuperado por el ejido Melchor Ocampo y que por muchos años utilizó a la empresa como de su propiedad, desde el fin de semana los campesinos le cerraron los principales accesos que habían convenido dejar libres como gesto de “buena voluntad” por los ejidatarios.
De esta forma el pasado sábado los dirigentes y miembros del Ejido Melchor Ocampo determinaron recuperar el acceso principal conocido como la Puerta 2 que habían dejado libre para la entrada y salida de los trabajadores y para el movimiento de los camiones de carga que le prestan servicios a la acerera ArcelorMittal.
Sin embargo, luego de frustrarse a media semana el encuentro con la mediación del gobierno del estado, los ejidatarios determinaron cercar con malla todos los accesos evitando el tránsito de los trabajadores y de las unidades propiedad de la siderúrgica y de sus proveedores.
Hasta el momento, y a casi un mes de que el ejido recuperó las 32 hectáreas al ganar un prolongado juicio, la empresa de capital extranjero no ha emitido comentario alguno sobre el curso del problema.
Es así que el Ejido Melchor Ocampo la cierra los espacios a la empresa que se entiende es con el propósito de forzar negociaciones sobre el predio recuperado por el Ejido. Hasta el momento, tampoco la directiva del ejido ha mostrado con claridad que pretende lograr en una mesa de diálogo con la acerera aunque desde un principio los dirigentes han reiterado su disposición al diálogo sin fijar sus pretensiones.
Entre los ejidatarios solo circulan versiones de que buscarán que la empresa les indemnice fuertes cantidades de dinero por los años en que utilizó el predio, otros más dicen esperar la compra del terreno y otros sugieren que se fije un monto de renta anual con la finalidad de que permanezca como patrimonio común de los ejidatarios.
Mientras las partes establecen términos para sentarse a negociar, las medidas de presión de los ejidatarios ponen en aprietos a la empresa al no tener las facilidades para el movimiento de sus trabajadores y el transporte, así como para la entrada y salidas de los camiones con productos terminados y por igual las materias primas que utiliza para las actividades ordinarias.