El 30% de los muebleros de Cuanajo han cerrado su taller por inseguridad
PÁTZCUARO, Mich., 21 de junio de 2016.- El declive de la actividad económica y la inseguridad constituyen factores que han contribuido a que, alrededor del 30 por ciento de los talleres muebleros, hayan cerrado sus puertas en Cuanajo durante los últimos años, de acuerdo con algunos artesanos consultados.
Comentaron que la difícil situación por la que atraviesa el gremio ha provocado que cada vez más mano obra calificada esté migrando a otras entidades federativas, además –reconocieron- ya se comienzan a observar muebles de baja calidad.
“La lógica de lo anterior es que el cliente siempre va a buscar el mejor precio, y en ese sentido el vendedor da más económico el mueble; pero lo que no sabe el cliente es que el fabricante para volver a fabricar el mismo mueble y tenga un poco más de utilidad, ya comienza a utilizar insumos de baja calidad, lo que se refleja en un producto también de más baja calidad y durabilidad”, destacó su momento Alejandro Valencia, presidente de la Asociación de la Industria Mueblera de Michoacán en Pátzcuaro.
Se estima que en la citada comunidad existen alrededor de mil 100 jefes de familia, de los cuales el 80 por ciento tienen un taller de muebles en sus respectivas casas, del que dependen para subsistir.
Un 30 por ciento de tales talleres caseros eran hasta hace poco negocios que daban empleo y ahora, por la crisis, cerraron sus puertas para convertirse en emprendimientos informales donde participan todos los miembros de la familia.
Es decir, los talleres subsisten porque se involucran familiares que no cobran como un asalariado común y corriente, motivo por el cual se elevó el índice de desempleo en esta actividad artesanal.
Los afectados estiman que la problemática de los artesanos de Cuanajo, una comunidad indígena, comenzó desde 2008, año en que se recrudeció la inseguridad en la región, un fenómeno que también está ligado a la crisis que enfrentan actualmente.
Relataron que quienes han cerrado sus negocios,“muchos de ellos eran o son norteños; otros se fueron a otros estados con todo y sus trabajadores”, por lo que Cuanajo ha perdido mano de obra calificada en la elaboración de los famosos muebles artesanales.
Hace tres años “se vendían las sillas a 200 pesos cada una, hoy hay negocios que las venden en 100 y hasta en 80 pesos; esto es grave porque no se aprovecha la madera eficientemente, es decir se hacen sillas desechables”
Valenciadejó en claro que también en Cuanajo hay fábricas especializadas en hacer muebles de gran calidad, y que son capaces de hacer sillas hasta con un costo de 8 mil pesos por unidad.
Los artesanos desde hace algunos años han emigrado a otros estados, Jalisco principalmente, entidad que es la primera productora de muebles a nivel nacional, expuso.