Transparencia y rendición de cuentas, vía para galardón Tonantzin
MORELIA, Mich., 29 de julio de 2016.- El galardón, otorgado por el Instituto de Mejores Gobernantes, a las gestiones que han destacado por la percepción favorable que la ciudadanía tiene de éstas, ha enfrentado en el pasado reciente cuestionamientos en torno a su validez y reputación, ante los señalamientos de que tiene un costo económico para las dependencias distinguidas.
Ante esta situación la presidenta honoraria del DIF en la capital del estado rechazó que el municipio hiciese pago alguno por la entrega del reconocimiento.
Agregó que fueron la integración de Morelia a la Red de Ciudades Mexicanas Amigas de la Infancia, la ludoteca en el bosque Cuauhtémoc y la campaña de inclusión de personas con discapacidad en el uso de la infraestructura urbana, así como la transparencia y la rendición de cuentas, los aspectos relevantes al momento de cada nausear a Morelia como merecedora del galardón.
El Dif municipal de la capital del estado, encabezado por Paola Delgadillo, fue una de las 26 entidades comprendidas por el premio Tonantzin 2016, otorgado por el Instituto de Mejores Gobernantes.
Premio, por percepción ciudadana
Tras reiterar que el premio Tonantzin es gratuito, Galo Limón, presidente del Instituto de Mejores Gobernantes, expresó que se determina a los recipiendarios de la distinción con base en un sondeo realizado entre residentes de los dos mil 540 municipios en el país, con excepción de los regidos por usos y costumbres.
Para el caso de Morelia, la captación de datos se llevó a cabo la primera semana de abril de este año y comprendió 400 personas al azar, quienes opinaron si la instancia merecía o no recibir el reconocimiento por su desempeño
Detalló que se conformó una muestra de 400 personas, el 0.04 por ciento de poco menos de un millón de habitantes con que cuenta la ciudad, la cual alcanzó una confianza del 92 por ciento.
Agregó que los señalamientos sobre el costo presunto de los premios otorgados por el instituto, entre los que se encuentran Tonantzin y Tlatoani, se originaron en opositores políticos de los gobernantes reconocidos, por lo que carecen de fundamento.
Galo Limón aseveró que los procedimientos de selección del instituto se basan en la percepción ciudadana, la cual es la responsable de la designación de los distintos recipiendarios.
Aunque los datos generados por los sondeos de percepción practicados previo a la entrega de los premios son considerados privados, "para evitar dificultades con gobernantes no beneficiados", Galo Limón ofreció en breve hacerles del conocimiento público.