Terminan en la calle 90% de perros que son obsequiados
MORELIA, Mich., 14 de septiembre de 2012.- Seis de cada siete perros que son comprados o regalados en fechas especiales terminan en las calles por que la familia ya no puede atenderlos, no tiene espacio o el perro creció más de lo esperado, enfatizó Thalía Coria miembro del Comité Ciudadano por el Trato Ético de los Animales.Un animal no es un premio por buen comportamiento, un regalo de cumpleaños o lo que traen los Reyes Magos, un animal es un ser vivo que necesita cuidados e implica una responsabilidad muy grande para la familia que lo tiene.Según Coria, antes de adquirir una mascota se debe tomar en cuenta todo lo que se va a necesitar porque “no es solo lo tierno del cachorro, también necesitan salir a pasear, hay perros, generalmente las razas grandes, que necesitan de mucho ejercicio, porque tienen niveles de energía muy altos, entonces si los dejamos sin descargar esa energía van a comenzar a morder cosas y hacer destrozos por que están aburridos”.Además agregó, que los perros no son cuestión de modas, como pasa ahora con los pitbull o los labrador, que después terminan en la calle porque la familia no supo cuidarlos o atenderlos, y recomendó a las personas que antes de comprar una mascota investiguen sobre la raza y valoren si van a poder cumplir con las necesidades básicas de este.En muchas familias se piensa que tener una mascota en el patio trasero o en la azotea y con solo darle de comer y agua es más que suficiente, pero en realidad esta mascota necesita atención médica, cariño y atenciones, porque al relegarlo el perro comienza con conductas de óseo e incluso puede llegar a deprimirse.También, agregó, “en algunas familias se cree que dejándolo salir solo se resuelve el problema, pero en realidad es peor porque no se sabe lo que el perro hace solo en la calle y puede pasar que se lo roben, lo lastimen, lo machuquen o que se reproduzca con otros perros y después tenemos el problema de los animales en situación de calle”Para finalizar Thalía Coria, hizo énfasis en la educación que los padres deben de dar a los niños, para que no lastimen a su mascota, ya que ellos reaccionan ante el dolor y al defenderse se pueden dar incidentes, de los cuales se culpara al perro y terminara golpeado o en la calle.