Asegura Juan Carlos Arreygue ser un preso político
MORELIA, Mich., 3 de agosto de 2016.- “Soy un preso político; fui citado con engaños”, fue el argumento que defendió de manera reiterada el presidente municipal de Álvaro Obregón, durante la primera audiencia celebrada este martes.
En medio de un ambiente de inquietud, impaciencia, y un tanto de incertidumbre, se desarrolló esta sesión en la Sala 8, en el edificio contiguo al Tribunal de la capital michoacana.
De manera puntual, a las 12:01 del día, inició esta audiencia encabezada por el juez Juan Salvador Alonso Mejía, quien de inmediato fijó los requisitos necesarios para el desahogo de argumentos.
Tras algunos minutos, el juez mencionó uno a uno a los imputados; los cinco hombres a quienes se involucra en el homicidio de 10 personas que el pasado fin de semana fueron localizados calcinados en las inmediaciones del municipio de Cuitzeo.
Luego de presentar a los acusados y que se definiera qué abogado se encargaría de la defensa de cada uno, se procedió a preguntar si deseaban mantener en reserva su identidad, es decir, que sus nombres no aparecieran en mención para los medios de comunicación, pues no deseaban que se les vinculara al caso, hasta que no se emitiera un resolutivo.
A la siguiente interrogante del juez, el edil refutó: "Fui citado con engaños, nunca me avisaron el motivo de la detención; estuve aislado por casi 15 horas; soy un preso político", además de referir que hasta su traslado al Cereso no sabía nada del proceso.
Ante este hecho, la defensa solicitó un receso de una hora para conocer lo que integraba el acta, el expediente, pues hasta ese momento no conocían el contenido; fue así que a las 12:32 se decretó un descanso que se prolongó por una hora.
Transcurrido este lapso, a las 13:35 se reanudó la audiencia; no obstante de nueva cuenta se solicitaba una nueva pausa por 10 minutos para continuar un diálogo con su defendido, en este caso el munícipe, por lo que a las 13:37 se dio un nuevo receso.
Esta segundo lapso concluyó a las 13:50 horas, momento en que los representantes de la Fiscalía sugirieron exponer el sustento de argumentos por el cual los cinco sujetos habían sido detenidos. En ese instante fue que se revivió el relato acusatorio, con horas y detalles de acuerdo con testigos que dijeron haber presenciado el hecho en que las 10 víctimas eran llevadas en dos camionetas.
"El alcalde sacó un arma de fuego 10 milímetros y le dijo a otro policía 'ya saben lo que tienen que hacer; mátenlos, y los policías accionaron sus armas en contra de las víctimas para después rociarlos con gasolina", leyó uno de los fiscales presentes en la audiencia, quien indicó que el delito imputado es homicidio calificado.
En este momento, la tensión en la sala era evidente, pues ante este relato se les cuestionó a los cinco acusados si deseaban emitir declaración o se reservaban; cuatro de los imputados se reservaron el derecho, no así el alcalde de Álvaro Obregón, quien pese a que el juez insinuaba razonar bien su postura, decidió declarar.
Acusa edil amenazas y tortura
Firme en su decisión, el munícipe pasó al área de interrogatorio; ahí, el juez cuestionó si quería comenzar su relato, o se basaba en preguntas de su abogado, a lo que respondió que se optaba por cuestionamientos de su defensa.
Este momento sirvió de desahogo para el alcalde y aprovechó para reiterar su postura: negar los hechos y las acusaciones en su contra.
"Los hechos que me imputan son falsos, yo no estuve en el lugar; nunca se me notificó la detención hasta el lunes que llegué al Cereso que me dijeron que estaba detenido y uno de los oficiales me dijo 'si la libras vete porque te van a chingar a ti y a tu familia", refirió el edil visiblemente angustiado y entre lágrimas.
Así, el abogado defensor continuó el interrogatorio con la observación del juez para no generar más tensión en el acusado.
¿Recuerda a qué hora fue detenido?, cuestionó el abogado, a lo que el funcionario respondió que a las 1:30 horas del domingo le llamaron para informarle que acudiera a declarar, y refirió que lo haría en horas posteriores, pero le indicaron que elementos de seguridad ya se encontraban cerca de su domicilio.
Ahí, dijo, comenzó su calvario, pues lo llevaron de oficina en oficina en la Procuraduría General de Justicia del Estado; así estuvo desde las 2 y hasta las 17 horas que lo llevaron al Cereso y se le indicó que había una investigación en su contra, y otras cuatro personas, por la calcinación de 10 personas.
Desde ese día ha permanecido a la espera de que se aclare el tema, pues indicó reiteradamente que él no estuvo presente en el hecho y que tiene las pruebas necesarias para refutar las acusaciones.
En tanto, esperarán a que llegue el próximo sábado 6 de agosto para que continúe la audiencia; está prevista a las 9 horas y los abogados refieren que ya esperan noticias a su favor.