Michoacán, una de las entidades con más casas abandonadas por el crimen
MORELIA, Mich., 2 de agosto de 2011.- La PGR calcula que alrededor de 300 mil inmuebles en el país han sido abandonados por sus moradores debido a las acciones del crimen organizado, como “son las extorsiones, los secuestros y porque células criminales les han exigido a sus propietarios la posesión de sus viviendas para que éstas sirvan como casas de seguridad, según una nota de Excélsior.La mayor parte de estos inmuebles abandonados se localiza en los estados de Chihuahua, Michoacán, Guerrero, Nuevo León, Durango, Coahuila y Tamaulipas, principalmente, según detallan por lo menos siete averiguaciones previas que han iniciado las procuradurías de justicia de los estados mencionados e informado a la PGR.El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señaló que el número de viviendas desocupadas en estas entidades es de un millón 4 mil 284; sin embargo, dentro de sus parámetros establecen que algunas de las causas es por la movilidad de las familias, las cifras se detallan en los resultados del reciente censo de población 2010.El INEGI no establece las verdaderas causas de la desocupación de viviendas, incluso en algunas de las estadísticas que se refieren a casas deshabitadas coloca un asterisco mencionando la confidencialidad de la información.Las viviendas deshabitadas en números del INEGI revelan que los núcleos familiares han decidido dejar sus hogares por razones de prioridad, de tal forma que en un comparativo entre las ciudades más importantes del país se establece que mientras en el Distrito Federal las casas deshabitadas son 211 mil 245 viviendas en una población total de 8 millones 851 mil 80 personas, en Nuevo León las casas deso- cupadas son 230 mil 677 viviendas, con cuatro millones 653 mil 458 habitantes.Esto significa que Nuevo León enfrenta una movilidad mayor de familias que la Ciudad de México al tener 19 mil 432 viviendas deshabitadas más que el Distrito Federal y con un menor número de habitantes.En este estado se ha recrudecido la violencia de 2008 a la fecha; sin embargo, en 2010 se dio un repunte en la actividad delincuencial por el rompimiento de las organizaciones delictivas de Los Zetas y el cártel del Golfo, que se disputan las plazas de Tamaulipas y Nuevo León, entidades que son consideras como los bastiones de esas organizaciones criminales.De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema