México, atrapado en tres frentes de guerra, señala El País
MORELIA, Mich., 10 de abril de 2013.- México se encuentra atrapado en tres frentes de guerra que minan cada vez más a la sociedad: la que enfrenta el Estado contra la delincuencia organizada, la que libran las organizaciones criminales entre sí y la que protagonizan al interior del propio Estado grupos de políticos corruptos contra quienes buscan limpiar las estructuras de gobierno, destaca un amplio artículo publicado en el portal del periódico español El País.De esos tres frentes, el que se libra al interior del estado es el más difícil de ganar, pues si bien no se trata de una guerra sistemática, dados los intereses económicos en juego, si no se gana, “no tendrán éxito las otras y el golpe al crimen siempre será débil si no golpeas a los funcionarios coludidos con el narcotráfico", dijo al diario hispano Raúl Benítez, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y autor del Atlas de la seguridad y la defensa en México 2012.El presidente Enrique Peña Nieto está ante una ventana de oportunidad. Tiene el mejor equipo de seguridad y una clara política en la materia en varios sexenios, pero carece “de una teoría de la seguridad, de una visión macro que tenga por objetivo contener, no derrotar, la violencia y que sea capaz de forzar a Estados Unidos a modificar sus políticas”, añade el investigador de El Colegio de México, Sergio Aguayo.El reto es cómo crear una teoría colectiva que le dé sentido a una estrategia contra la violencia del Estado y de la sociedad mexicana. Si no se hace un pacto formal contra la violencia, al menos se debe encontrar un terreno común para confrontarla, destaca El País.Enrique Peña Nieto quiere distinguir entre la guerra contra el narco y la lucha contra las extorsiones y secuestros, pero no ha podido reducir la violencia, a pesar del enorme esfuerzo que se está realizando.De acuerdo con las cifras que publica en su portal el diario hispano, la cantidad de agentes de la Policía Federal pasó de 13 mil a 37 mil en tan sólo seis años y su salario se duplicó, en tanto que el presupuesto dedicado a seguridad y defensa aumentó un 100 por ciento.No obstante ello, los carteles se reorganizan y crean nuevos frentes de violencia cuando los golpes que reciben los expulsan de un territorio. La Familia Michoacana se ha metido en Guerrero y el Estado de México, Los Zetas se fueron a Veracruz y Nuevo León cuando los echaron de Ciudad Juárez."Es indignante la pobreza de información sobre el problema de la seguridad, es un caos estadístico. Somos un país con poca memoria por razones políticas. La violencia tiene huellas digitales, la violencia tiene condiciones específicas que varían de una ciudad a otra. No se ha estudiado la extorsión como fenómeno global", concluye el artículo de El País.