Maestros y padres son víctimas potenciales de criminalidad en Michoacán
MORELIA, Mich., 20 de septiembre de 2011.- Los hechos de violencia registrados dentro, frente o en las cercanías de zonas escolares eclipsaron el modelo que consideraba a los planteles educativos como áreas seguras, según una nota de El Universal.Informes de autoridades educativas y de seguridad de los estados de México, Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Sinaloa, Coahuila, Michoacán, Nayarit, Veracruz, Guerrero, Tlaxcala, Jalisco, Chihuahua y Zacatecas, consideran que ahora alumnos, maestros y padres de familia se han convertido en víctimas potenciales de la criminalidad que afecta al país.Informes oficiales señalan que a un mes de que inició el ciclo escolar 2011-2012 van seis balaceras en zonas donde se ubican escuelas.Asimismo, un autobús que transportaba a siete alumnos fue baleado y unos 400 maestros de Acapulco realizan un paro de labores, presuntamente porque recibieron amenazas de la delincuencia organizada.Incluso, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) exigió a autoridades de los tres niveles de gobierno garantizar la seguridad de mentores en Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas. El gremio señaló que en esas entidades profesores de todos los niveles han sido víctimas de amenazas, secuestros, extorsiones, asaltos y lesiones físicas, y consideró que maestros y niños padecen estrés por la violencia.En este contexto, en Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Sinaloa, Coahuila, Michoacán, Nayarit, Veracruz, Guerrero, Tlaxcala y Zacatecas, aproximadamente 3.5 millones de alumnos de nivel básico carecen de un seguro especial que los proteja en caso de sufrir una lesión física y/o moral en los colegios públicos o en camino a éstos, y son los padres de familia quienes tienen que absorber los gastos.Ese fue el caso de Berenice, una niña que, a finales de 2010, mientras disfrutaba del recreo en la primaria Niños Héroes, de Culiacán, escuchó una balacera. Cuando corría al salón, sintió que algo golpeó su pantorrilla, pero no se detuvo. Al llegar miró que su pierna estaba ensangrentada. Un grupo de sicarios asesinó a un hombre frente al plantel donde estudiaba la niña de 11 años y una bala perdida la hirió.Los cuidados y los gastos de las medicinas que el Seguro Popular no alcanzó a cubrir corrieron por cuenta de los padres de la víctima. Esto porque la Secretarías de Educación Pública en Sinaloa no tiene contratada una póliza para apoyar a sus alumnos.En Puebla, los padres de familia pagan una parte de la póliza y otra la Secretaría Estatal. Mientras que en Morelos, el costo es absorbido al 100% por los tutores y es opcional.En el resto de entidades, aunque se ofrece un seguro de gastos médicos de manera gratuita para escuelas públicas, su existencia pasa inadvertida para el grueso de la población, incluso hasta los directivos lo desconocen, se enteran cuando ocurre un accidente que por su gravedad amerita ser reportado a la Secretaría de Educación estatal.La dirección general de la Secretaría de Educación Pública refiere que no es la responsable de otorgar el seguro de gastos médicos y/o contra accidentes en las escuelas.El director de Servicios de la SEP, Iván Paredes, detalla que con la descentralización de la educación, “la autoridad central preserva la responsabilidad de los planes y programas educativos, la negociación salarial, los aspectos sustantivos de la carrera docente, así como el control de la mayor parte de los recursos fiscales, mientras que a los gobiernos locales se les delega los aspectos operativos”. Y advierte: “Sólo en casos excepcionales brinda apoyo en caso de accidentes ocurridos dentro de las instalaciones”.