Indaga PGJE declaraciones de presuntos rijosos
MORELIA, Mich., 28 de marzo de 2011.-Ante los testimonios contradictorios de uno de los detenidos la mañana de este lunes que presenta golpes contusos en la cara y culpa a la Policía Federal, la Secretaría de Seguridad Pública estatal remitió el caso a la agencia del Ministerio Público, autoridad competente para deslindar las responsabilidades. Como se informó la mañana de este lunes, dos individuos que presuntamente reñían en las inmediaciones de la estación de gasolina que se encuentra a la entrada de la colonia Adolfo López Mateos, fueron remitidos por la Policía Estatal, a la cárcel preventiva, conocida popularmente como barandilla. En las instalaciones reclusión de Seguridad Pública y Tránsito del Estado, el médico legista determinó que uno de ellos, de nombre Eduardo Vega García Flores, de 24 años de edad, fuera remitido a un nosocomio para recibir atención médica, por la fractura que presentaba en una de las piernas. Por su parte, el otro requerido, Cristian Eduardo Balboa Ponce, de 24 años, quien dijo ser vecino de la calle Quetzal 135, en la colonia Galeana, relató que poco después de las siete de la mañana de este lunes, fue interceptado el taxi en iba de pasajero, por elementos de la Policía Federal. Mencionó que regresaba del velorio de su padre en Ciudad Jardín y al ser interceptado por los federales, creyó que era un puesto de revisión. Sin embargo, agregó, “bajando me dieron un culatazo en la cara y al caer me arrastraron por los pies para seguirme golpeando, hasta que me dejaron esposado”. ¿Y el taxi?, se le preguntó: “el taxista al ponerse la luz roja del semáforo arrancó y me dejó solo”, manifestó al tiempo que señalar que la otra persona a la que también golpearon no la conoce. Agregó que los supuestos federales lo esposaron a un poste y ante la desesperación se zafó de los grilletes e intentó correr, pero que fue interceptado de nuevo. Sobre la forma en que fue rescatado, Cristian Eduardo Balboa Ponce, aseguró que nadie fue a rescatarlo y que solamente fue trasladado a la cárcel preventiva, sin saber el momento en que llegó la Policía Estatal y que no presentaría ninguna demanda contra alguna corporación policial. La Secretaría de Seguridad Pública estatal, debido a las lesiones que ambos individuos presentan, determinó poner a disposición del agente del Ministerio Público el caso, al ser la autoridad correspondiente para deslindar las responsabilidades