Descartan de momento tomar justicia por propia mano en Apatzingán
MORELIA, Mich., 24 de julio de 2015.- Pese a que hace unos días el presidente del Consejo Ciudadano de Apatzingán, Eliezer Rangel Ortiz, anunció que los habitantes de esta región podrían retomar las armas ante la omisión que existe por parte del gobierno estatal para el blindaje de su seguridad, de manera momentánea han decidido cesar esta determinación tras llegar a un acuerdo con la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Esto luego de que el pasado martes apatzinguenses se congregaran a las afueras de las instalaciones de la PGJE para denunciar que en su localidad prevalece la extorsión y el secuestro.
Ahí mismo denunciaron que personajes identificados como el comandante Tonatiuh, Marcelo Valencia Álvarez y Juan Avilés –presuntamente ligados al cartel de los Caballeros Templarios- se han apoderado de manera ilegal de aproximadamente 500 hectáreas en la localidad.
Ante este panorama, los pactos generados con las autoridades de procuración de justicia consisten primordialmente en agilizar el proceso de averiguación sobre los casos más relevantes, en relación al despojo de tierras que han sufrido los apatzinguenses.
Según lo comentado por Eliezer Rangel, los afectados estarían dándole al gobierno estatal un plazo de diez días para que se emita una resolución en la entrega de tierras, pues de lo contrario “tomarían justicia por mano propia”.
Pese al acuerdo, el líder social en el municipio de Apatzingán descartó que su causa se vaya a conducir por la vía institucional, al recordar que “la institucionalización de las autodefensas fue el peor error que se pudo haber cometido”.
De la misma manera, negó que la población de este municipio sienta respaldo por la mesa de seguridad que el gobierno federal instaló en coordinación con el sacerdote Gregorio López Gerónimo, a fin de garantizar la estabilidad en esta región.
“Nosotros no le pedimos permiso a la mesa de seguridad de Apatzingán para defender nuestros derechos, ni reconocemos a esa mesa de seguridad de traidores oportunistas”, refutó al dirigir su comentario al padre Gregorio López, mejor conocido como el Padre Goyo.
Al hacer esta aseveración, advirtió que el grupo de civiles que actualmente comanda no se alineará bajo ningún esquema gubernamental, tras insistir en que fue esto lo que llevó a la degradación de las fuerzas de autodefensa que en su momento pretendieron hacer frente al hegemónico cartel de los Caballeros Templarios.
Finalmente, Rangel Ortiz precisó que mientras la seguridad en Apatzingán no se encuentre garantizada no se descartará la determinación de tomar las armas.