Adelanta CISEN hipótesis de grupo guerrillero tras atentados
MORELIA, Mich., 29 de octubre de 2013.- El presidente Enrique Peña Nieto podría estar enfrentando el nacimiento de una guerrilla en Michoacán, lo que representa un reto similar al que enfrentaron los presidentes Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, con el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Ejército Popular Revolucionario (EPR), respectivamente, asevera un análisis que publica el portal digital del periódico Reporte Índigo.
De acuerdo con el análisis del diario, en la actualidad Michoacán tiene unos 20 grupos de civiles armados en toda la entidad, a pesar de que el Estado Mexicano reconoce sólo a “cinco grupos bajo la generosa calificación de autodefensas”, destaca.
Los atentados a las instalaciones de la CFE que se registraron el pasado fin de semana, no dejan de llamar la atención por la forma cronométrica y sincronizada en que se desarrollaron, y el conocimiento y organización que los atentados implicaron supera por mucho cualquier acto delictivo común.
El razonamiento lógico de la investigación que se gesta al interior de organismo de inteligencia mexicana se finca en dos principios, destaca Reporte Índigo: “1). No es un acto del crimen organizado ni de grupos relacionados al narcotráfico, porque a ellos (cualquiera de los cárteles) no les interesa una mayor presencia militar en el estado. 2). La precisión y certeza con que se llevó el acto apunta a una organización de tipo militar, que habla de la posibilidad de un grupo de fuerzas especiales”.
Y el prestigiado anota, incluso que una tercer línea de investigación ubicaría a los responsables de los atentados como un grupo del propio gobierno interesado en hacer ver fallida la estrategia del Gobierno Federal en materia de seguridad, con lo que se estaría validando el ingreso de mandos militares de “línea dura” a la guerra contra el narcotráfico de la actual administración federal.
Mientras tanto, señala el diario, la psicosis que se vive en Michoacán es casi generalizada, lo que demuestra en la práctica que el acto terrorista causó el efecto deseado: generar terror entre la población.
Esta sería la cuarta línea de investigación desde el Cisen, en donde se analiza la posibilidad de que haya sido un evento de injerencia extranjera, que valide “legalmente” la intervención del gobierno de Estados Unidos para tomar control de la seguridad interna de México, al existir el riesgo de terrorismo “en el patio trasero”.
Aún no bien se acaba de restablecer el servicio de energía eléctrica en los municipios en donde sufrieron atentados a las instalaciones de la CFE por parte de grupos armados, y ya el gobierno estatal de Michoacán, a través del secretario de Gobierno, Jaime Mares Camarena, ha salido a minimizar los acontecimientos registrados el fin de semana.
En opinión de Reporte Índigo, la postura que más prevalece en torno a la posibilidad de desaparición de poderes en Michoacán es la de los diputados del PRD, en donde se hace eco al planteamiento de Jesús Zambrano, que desde el pasado mes de julio, justamente cuando Fausto Vallejo presentó su segunda licencia al cargo, por motivos de salud, ha venido insistiendo en la necesidad de darle certeza al gobierno estatal mediante la recisión del cargo de gobernador.
La visión del PRD sobre la necesidad de desaparecer poderes en la entidad, ha sido compartida desde el pasado mes de mayo por el PAN en Michoacán, en donde se avala la postura manifiesta por parte de un grupo de senadores, entre ellos Jorge Luis Preciado Rodríguez, Luisa María Calderón, Salvador Vega Casillas y Roberto Gil Zuarth, quienes en su momento debatieron qué hacer desde el Congreso de la Unión ante la crisis de ingobernabilidad que se vislumbra en Michoacán.