Provocaron pérdidas de 418 mdp las últimas tomas de la UMSNH
MORELIA, Mich., 6 de octubre de 2012.- Las últimas tres tomas en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo han dejado pérdidas económicas por 418 millones de pesos, los tres eventos que han paralizado a la máxima casa de estudios suman 34 días indistintamente y en promedio cada jornada sin clases le cuesta a la institución 12 millones 300 mil pesos.En entrevista, Guillermo Vargas Uribe, investigador de tiempo completo de la Facultad de Economía de la UMSNH, refirió que anualmente el presupuesto de la casa de Hidalgo asciende 2,460 millones de pesos pero dividido entre 200 días hábiles, que son los que se estiman opera realmente la Universidad, las pérdidas económicas son millonarias.Las tres tomas a las que hace alusión el catedrático están relacionadas con la quema de 3 camionetas por parte de estudiantes de la UMSNH, cuyo paro duró 11 días hábiles, posteriormente el relevo en la dirección de la Facultad de Ingeniería Eléctrica generó un paro de 2 días hábiles.La suspensión de clases que abarcó el mayor tiempo durante el presente ciclo escolar duró 21 días hábiles ante la demanda de ingreso de 1 mil 400 estudiantes extras para el ciclo escolar 2012-2013 a diferentes escuelas y facultades de la UMSNH, la petición de ingreso significa aumentar en un 2.4 por ciento la matricula de 57 mil alumnos. En este sentido, Vargas Uribe aseveró que a la institución educativa le sería menos costoso acceder a las demandas estudiantiles que asumir los daños que generan las tomas cada año.El costo de incrementar la matrícula universitaria en un 2.45 por ciento, al permitir el ingreso hipotético de todos los estudiantes demandantes de educación superior, en los primeros meses del ciclo hubiese tendido a cero; ya que, por experiencia propia, sabemos que la mayoría de los estudiantes que ingresan a través de mecanismos “extraoficiales”, abandonan las carreras en los primeros semestres, son parte de los resultados que arrojó el estudio de análisis de poder y campos de coyuntura que presentó a Quadratín el investigador.“La culpa no es sólo de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL), aquí es un análisis de coyuntura hay actores políticos corresponsables, el gobernador es responsable, al igual el secretario de Gobierno, el rector, la CUL el Consejo Universitario”, abundó. “No estoy defendiendo a quienes queman camionetas, a los vándalos, a los que actúan con violencia y son los responsables de las tomas”.A la par de las pérdidas económicas, Vargas Uribe enlistó una serie de consecuencias sociales a las que se tienen que enfrentar los nicolaitas al exterior como son el desprestigio de los egresados a quienes se les dificulta obtener trabajo al ser estigmatizados.Lo mismo sucede con la planta docente y administrativa, quienes se ven imposibilitados para dar cumplimiento a muchos compromisos institucionales debido a la parálisis académica, administrativa, de investigación, de vinculación, de extensión, de difusión, de acreditación, de certificación.De igual manera, el análisis refiere pérdidas irreparables en los proyectos de investigación científica, gastos judiciales en contratación de abogados; en defensoría de los detenidos y pago de fianzas.