Presentan libro editado por la CNTE
TIRIPETÍO, Mich., 24 de noviembre de 2012. En la sala audiovisual de la Normal Rural Vasco de Quiroga de esta localidad, se presentó el libro, editado por la Sección XVIII, del SNTE, “Lucio Cabañas, educador y luchador social”, por su autora, doctora Maria Sirley dos Santos y el doctor Carlos Díaz Marchant, ambos miembros de la Asociación de Educadores de Latinoamérica t el Caribe (AELAC), ante un auditorio lleno por los alumnos de esta Normal y parte de los profesores que ahí laboran.Emoción, pasión, cariño, historia y esperanza en la Normal Rural de Tiripetío se vivieron ayer.De acuerdo a un boletín de prensa, Sirley dos Santos, también presidenta de la AELAC, capítulo Brasil de donde es originaria, se dijo emocionada por ser en esta escuela Norma Rural, la primera en América Latina, donde se presente este libro que escribió luego de varias consultas bibliográficas y personales con quienes conocieron y convivieron con este maestro mexicano del estado de Guerrero, unos como compañeros de trabajo y otros alumnos de Cabañas Barrientos.Díaz Marchant, en la introducción que hizo para dar la palabra a Sirley dos Santos, resaltó la importancia de ser aquí la presentación primera de esta obra y de preservar el rol de las escuelas normales rurales en América Latina para su liberación y en la búsqueda de igualdad social para los pobladores de las comunidades de Latinoamérica. “Queremos agradecer a los compañeros de la Sección XVIII, que han editado este libro aquí en México, y a su autora, y llevaremos este libro por México y toda América Latina para dar a conocer el aporte de Lucio Cabañas, pues como educador, fue un luchador social ”, dijo el también investigador chileno y presidente de la AELAC.La investigadora y docente de geografía, en su participación, lamentó que se desconozca el aspecto docente de la vida de Lucio Cabañas y su cariño por su labor como docente, por sus alumnos, sus compañeros y por la comunidad en la que prestó sus servicios. “Hay mucha literatura sobre el guerrillero Lucio Cabañas, pero sobre el maestro y la persona que fue, no encontré nada”, dijo la escritora, que ha basado su obra en la preocupación por la inclusión, respeto a la diversidad humana, el trabajo con los niños de la primera infancia y por difundir la vida obra y aporte de los grandes luchadores sociales y pedagógicos como Paulo Freire y, ahora, Lucio Cabañas Barrientos.Lucio Cabañas fue en todo momento, un educador que no descansaba. Aún en la guerrilla, estuvo al cuidado del aprendizaje de sus compañeros de lucha armada y de esto muy poco se sabe, refirió Maria Sirley, también militante política del Partido de los Trabajadores de Brasil, de donde surgió Lula da Silva como presidente, y voluntaria de la Escuela de Formación de Cuadros del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra.En emotiva exposición de su obra y del personaje que registra, dos Santos dijo sentir gran admiración por las escuelas normales rurales y por los alumnos y maestros que de ellas egresan por ser los agentes portadores de la lucha por una escuela pública de calidad social, y también agradeció a la Sección XVIII su participación en la publicación de este “…pequeño libro. Pequeño en tamaño pero grande por el tema que trata”, explicó la investigadora.Maria Sirley captó por completo la atención de los estudiantes y docentes de Tiripetió, desde el inicio, al explicar la forma en que conoció a Lucio Cabañas, el guerrillero de Atoyac de Álvarez, Guerrero, cuando vio en esa población guerrerense, una estatua grande del maestro Cabañas y del que todas las personas de ese lugar, se sienten orgullosas.La docente comentó cómo de poco a poco, se fue interesando más en el tema de Lucio Cabañas porque es un personaje que aparece en casi todos lados de esa región de Guerrero, y se dijo que debía conocer más de Lucio Cabañas y, a cada comentario suyo, explicaba a los presentes la importancia de investigar, de conocer más de los que se investiga a través de una mirada crítica sobre lo que se encuentre a lo largo de la investigación.María Sirley conoció, en la búsqueda de Lucio, la labor y aporte de las escuelas normales, de donde, la de Ayotzinpa, Gro. “Raúl Isidro Burgos”, egresó Lucio Cabañas; también los terribles pasajes de la opresión y la injusticia en nuestro país, pero también de la lucha contra los tiranos por varios hombres y mujeres por años. Estas escuelas, propuestas por Lázaro Cárdenas, se inspiran en los principios de la Escuela Activa, contrarias a la escuela tradicional, y en los Poemas Pedagógicos del pedagogo ucraniano Antón Makarenko, porque era necesario llevar educación a todos los rincones del país, basados en la idea de Freire de que “la Educación no es el único elemento para lograr la transformación pero, sin ella, es imposible cualquier transformación”, así que la formación de docentes es la base para llevar educación a la población del campo, principalmente por ser ahí donde están los grandes problemas sociales y la injusticia.Ya en el tema propiamente, mencionó Sirley: “Lucio fue el maestro más amoroso y humano, que trataba con gran respeto a sus alumnos. Interesado en los problemas de las familias de sus alumnos. Ellos no querían irse a sus casas la hora de terminar las clases, y él tampoco quería separarse pues amaba a sus alumnos. Con una fraternal y humana relación con sus colegas. Él tenía en su escuela la “hora social”, para difundir conocimiento con la población pues sabía que aprender no es solo conocer, sino que interviene el desarrollo del aspecto cognitivo, del aspecto afectivo, el creativo y el social, y le dedicaba principal atención a los niños que tenían problemas para aprender. Componía versos y los cantaba para enseñar. Mes por mes, hacía ventas o trueques de lo que los alumnos elaboraban en la escuela para seguir comprando los materiales para los trabajos de los niños. En esos encuentros mensuales, Lucio citaba a los papás y les cantaba canciones revolucionarias para crear la conciencia política en adultos y niños, siendo esta la concepción pedagógica de Cabañas Barrientos: despertar la inquietud y encontrar la respuesta a “¿Qué estamos haciendo en este mundo?, ¿Por qué queremos estudiar?”. Para Cabañas, el conocimiento no se adquiere sólo en las aulas sino en cualquier lugar y aprovechó todos los lugares y momentos para aprender y transmitir conocimiento entre la población.En la guerrilla, no ajustició nunca a nadie, prefirió dialogar y preguntar a sus enemigos, “¿por qué disparas contra el pueblo si tú vienes también de ahí?”.Entre las personas que la doctora Sirley consultó, destacó a la maestra Hilda Flores, ex compañera de trabajo de Lucio y la ex alumna Eulalia Flores, por ser ellas seres de carne y hueso que describieron para la doctora, al extraordinario ser humano que fue Lucio Cabañas Barrientos.