Pide Teresa Herrera que Morelia sea una ciudad educadora
MORELIA, Mich., 15 de noviembre de 2012.- La secretaria de Educación, María Teresa Herrera Guido, exhortó a la población a involucrarse y unirse para lograr que Michoacán retome su tradición de hospitalidad, de buena voluntad de colaboración y lograr que Morelia sea una ciudad educadora.De acuerdo con un boletín de prensa, así lo refirió al concluir su ponencia Ciudades Educadoras en el Primer Coloquio Internacional “Ciudades Seguras, Hospitalarias y Educadoras con Equidad de Género”, que tuvo lugar en el Congreso del Estado.En el evento, la secretaria invitó a los asistentes a que todos hagamos la tarea para transformar nuestra sociedad y no sentirnos obligados a abandonar nuestro lugar de origen.Al referir la temática de su ponencia, la funcionaria mencionó que una ciudad educadora representa la posibilidad real de crear espacios más humanizados y con ello, de desarrollo, pertenencia y felicidad de sus habitantes.En ese sentido dijo: “para nadie de los que estamos aquí es una situación desconocida que los chicos de normales están ahí, que nos es precisamente la condición de una currícula y que necesitamos ver que nuestro estado tome nuevamente aquella tradición de hospitalidad, de buena voluntad de colaboración; tenemos que juntar esfuerzos y voluntades para poderlo retomar y tal vez hasta superarlo”.Durante su ponencia en el evento organizado por la Red por la Universal por la Equidad de Género en Michoacán, al secretaria refirió que una Ciudad Educadora es un movimiento que inició desde 1990, durante la reflexión del Primer Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, celebrado en Barcelona, en que el grupo de asistentes compuesto por representantes de gobiernos locales, planteó objetivos comunes para trabajar en proyectos y actividades para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades.Las ciudades contemporáneas, caracterizadas por la migración, diversidad cultural, concentración de población urbana, exclusión de los diferentes, entre otras, enfrentan grandes retos, más aún cuando se vuelve a mirar como su eje articulador al ser humano. Por ello obliga a repensar la ciudad desde una visión que considera los derechos humanos de todos los habitantes sin importar, cultura, credo, raza, sexo o edad.Al hacer una reflexión para conocer si Morelia está dispuesta a ser una ciudad educadora, mencionó que se debe considerar como “una visión democrática del espacio público, en donde se educa, se forma al ser humano”.Una ciudad es considerada por la Declaración de Barcelona 1990 como una escuela a cielo abierto, donde todos los espacios deben ser educativos.