Niegan moradores vínculo con el EPR
MORELIA, Mich., 3 de mayo de 2012.- Moradores de la casa estudiantil Lucio Cabañas, rechazaron algún vínculo con el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y señalaron que “la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL) nunca ha usado armas como herramientas”. Asimismo, advirtieron que las movilizaciones y marchas continuas no cesarán hasta que no se libere a la totalidad de estudiantes que siguen recluidos en el Cereso. Tras un recorrido que dieron a los medios de comunicación para mostrar los destrozos en que quedó parte del albergue tras el enfrentamiento del pasado sábado; Francisco Matías, representante de esta casa estudiantil lamentó las declaraciones hechas por el gobernador del estado, Fausto Vallejo, así como la actitud asumida por el secretario de Gobierno, Jesús Reyna, de quien dijeron fue fundador de la Casa Nicolaita, además de criticar el papel de rector, Salvador Jara Guerrero, de quien exigieron de nueva cuenta su renuncia al insistir que se violó la autonomía universitaria, por lo que le demandaron “que deje de asesorarse por Rosa María de la Torre”, actual secretaria Auxiliar de la Universidad Michoacana. De este modo Francisco Matías dio lectura a un comunicado en el que refirieron que “manifestamos nuestro repudio a las declaraciones de Fausto Vallejo, Jesús Reyna y el rector Salvador Jara Guerrero, además negamos las falacias declaraciones del Gobernador que nos vinculan con el Ejército Popular Revolucionario aunque nosotros reivindicamos todas las formas de lucha, la CUL nunca ha utilizado las armas como herramienta de lucha”, defendió. Por tanto responsabilizaron a los tres órdenes de Gobierno y empresarios de los actos violentos en contra de los estudiantes. De igual forma desmintieron la información vertida por autoridades estatales cuando se afirmó que en la Casa Lucio Cabañas había vehículos retenidos, “cómo es que llegaron si es limitada la entrada, es físicamente imposible introducir un carro a las casas, le recordamos a Jesús Reyna que él fue fundador de la casa Nicolaita misma que acaba de reprimir en tiempos en que arriesgó su vida para crearla”, destacó. Por otro lado en cuanto al papel del rector Salvador Jara Guerrero, insistieron en su renuncia y lo tacharon de servir a los intereses del Gobierno del Estado, “nos conmueve que el cargo del rector haya decaído a tal grado, sí se violó la autonomía universitaria señor rector, la autonomía no es un término leguleyo por más que eso le diga su asesora Rosa María de la Torre”, acusó. Bajo esta postura, los moradores de esta casa estudiantil, exigieron la liberación inmediata de los estudiantes detenidos, sin embargo al ser cuestionados sobre el rechazo que hicieron al apoyo jurídico brindado por la Universidad Michoacana, argumentaron que tal apoyo llegó demasiado tarde. También exigieron la destitución de Jara Guerrero así como del secretario de gobierno y el secretario de Seguridad Pública. Por otra parte, los estudiantes aseguraron luego de mostrar la situación en la que quedó una parte del albergue tras el enfrentamiento con corporaciones policiacas, que la cifra para subsanar el daño era incuantificable, en tanto afirmaron dormir en el piso y compartir entre los habitantes la vestimenta toda vez que gran parte de sus pertenencias se calcinaron. Finalmente reiteraron que las casas estudiantiles están reglamentadas por lo que no serán las autoridades las que impongan la forma en la que habrán de operar estos espacios universitarios; precisaron en este tenor que los alumnos reprobados deben abandonar las casas además de mantener un promedio mínimo de siete para poderlas habitar.