Denuncian mal manejo de alimentos en escuela Antonio Reguera Mendoza
MORELIA, Mich., 3 de marzo de 2016.- Un grupo de aproximadamente 50 padres de familia de la escuela primaria Antonio Reguera Mendoza, del fraccionamiento La Hacienda, en la capital michoacana, denunciaron situaciones irregulares con la alimentación de los niños y el manejo financiero.
Argumentan que el plantel está afiliado al Programa Escuela de Tiempo Completo y por ende recibe recurso para otorgar alimentos a los menores, pero esta la dan en malas condiciones, en estado de descomposición y caducadas.
Acusaron además que esto ya ha generado malestares de salud entre los menores desde hace varios meses, por lo que han expuesto la situación a la directora, María Elena Sánchez Mora, sin que haya respuesta favorable.
Entre los padres presentes afuera del plantel afirmaron que ante la negativa de la directora optaron por pedir apoyo de los inspectores, quienes tampoco les han resuelto la denuncia.
Acusaron que existen padres de familia que quieren denunciar pero no lo hacen por temor a represalias de parte de la directora, pues aseguran que incluso podría expulsar a los menores de los que expongan el hecho.
Otro grupo, el mayoritario, aseveró que harán las acciones que sean necesarias, pues no tienen temor de las consecuencias que esta medida implicaría, ya que consideran delicado que se "juegue" con la vida de los infantes.
"Ni los aninales se comerían esa comida que les están dando a nuestros hijos; mi niño cursó el kínder aquí y pagábamos en ese entonces y comían mejor, ahorita que ya está en primaria son unos problemas y es la alimentación, ayer sirvieron picadillo con verdura podrida, la carne podrida", refirió el padre de familia Gabriel Armando García García.
"Hay puñados de niños enfermos, enfermedades estomacales, hubo una vez que se intoxicaron los niños, esta escuela tiene cuatro años; ahorita que vino la prensa ya lo limpiaron (el comedor), ya lo recogieron y lo pusieron bonito, en la vida los habían sentado ahí a los niños", comentó la señora Beatríz Mérida Uribe.
Para ello, mostraron fotografías que una de las personas que cocinaba los alimentos divulgó y por lo cual fue despedida por la directora, quien a decir de la madre de familia, las obligó a cocinarlas y servirlas.
"La coordinadora en un principio cobraba de tiempo completo, cobrana del dinero de los papás porque también trabajaba dentro de la cocina, y no hacía gran función nosotras éramos obligadas a cocinar con productos en mal estado; yo denuncié y por eso fue mi despedida porque yo fui quien sacó información a los padres de familia", señaló la señora Liz Atzimba Chávez.
Señalan malos manejos
Una de las madres de familia presentes, identificada como Beatríz Mérida Uribe, manifestó que ha habido falta de transparencia en el uso de los recursos del plantel, pues hay utensilios que se han adquirido y no llegan a la escuela.
"Hubo charolas que se compraron y todavía no se entregan, ya está facturado, por eso yo quiero saber dónde está nuestro dinero porque es dinero de mis impuestos".
Dirección se defiende
Aunque se buscó la versión de la directora del plantel, María Elena Sánchez Mora, esta se encontraba en una reunión, por lo que no atendió el llamado.
En su lugar se pronunció Xóchitl Torres, profesora y colaboradora en el área directiva, quien señaló que no se habían registrado quejas y que algunos señalamientos sobre los alimentos ya habían sido atendidos.
"Todos los días los padres de familia son los que se hacen responsables del comedor, no es la directira la que mete mano a la cocina; cuando ellos son los que cocinan yo creo que a sus hijos no les van a dar algo que no esté bien".
Tras ofrecer un recorrido en el pequeño comedor, la asistente de la Dirección, Mónica Moreno, refirió que la institución hace lo que puede para dar alimentación a los pequeños, aunque saben que las limitantes son muchas.
En tanto, los padres de familia mantienen su postura de exigir que se cambie de plantel a la directira para que no se afecte la salud de sus hijos, y encararon a la asistente para decirle que no permitirán que sus hijos sigan consumiendo alimentos en malas condiciones salubres.