Cobran capos estudiantiles multas hasta por subirse a banquetas
MORELIA, Mich., 2 de octubre de 2012.- Al más puro estilo de organizaciones delictivas, los capos que regentean las casas del estudiante exprimen económicamente, a su antojo, a los jóvenes que se alojan en esos albergues que gozan de millonarios subsidios institucionales.Así, los líderes de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL) cobran multas a los integrantes de dicha organización hasta por hablar por teléfono durante las marchas realizadas, sin embargo, no existe transparencia en la administración de dichos recursos.Y es que de acuerdo a listas, recibos y una bitácora con registros de sesiones fecha por fecha, todo en poder de Quadratín, se señala que son faltas graves durante una movilización que suene un teléfono celular, contestarlo o bien subirse a la banqueta durante la caminata.De acuerdo a la falta es el cobro que se realiza; así, por ejemplo, la activación de un teléfono celular equivale a una infracción de 50 pesos, y por no asistir a asamblea extra urgente u ordinaria es un monto de 250 pesos.Esas son las más baratas para los integrantes de las casas del estudiante, ya que por ejemplo por no estar en el templete son 300 pesos, por subirse a la banqueta el costo es de dos mil pesos y el retirase antes de que termine la marcha y el mitin equivale a cinco mil pesos.Mismo costo tiene el portar propaganda política o correr durante la marcha, por lo que por marcha en promedio se obtienen más de 22 mil pesos, según consta en los documentos.Por ejemplo, en la marcha del 10 de junio pasado, fueron 32 mil 500 pesos, los recursos obtenidos por multas diversas a integrantes de cinco casas del estudiante.Sin embargo, la problemática mayor es que los documentos no precisan el destino, el área o bien la persona que recibió los recursos y por tanto marca una constante opacidad en el manejo de tal dinero.Cabe señalar que a lo largo de esta semana, Quadratín ha documentado una serie de actos de presunta corrupción al interior de los albergues estudiantiles que reciben cantidades millonarias para su operación.