Acusan a director de Telebachillerato de intolerante
MORELIA, Mich., 11 de junio del 2015.-El Sindicato Único de Trabajadores del Telebachillerato Michoacán (SUTTEBAM) acusó de intolerancia y prepotencia al director Jorge Avila Ramírez por omitir dar respuesta al pliego petitorio de revisión contractual presentado desde el 2 de septiembre del año pasado. Asimismo, demandó la devolución del dinero o la entrega de credenciales a los alumnos que desde hace 6 meses se les prometió.
En rueda de prensa y acompañado por el pleno de la dirigencia sindical, el secretario general Silviano Paredes Correa advirtió que, en virtud que la Dirección General del Telebachillerato y el gobierno estatal no han ofrecido respuesta positiva al pliego petitorio, “hemos decidido hacer un paro de labores de tres días a partir del próximo martes”. Refirió que en el pliego petitorio se encuentra, entre otros puntos, la petición de basificar con clave presupuestaria a 500 trabajadores de la institución.
Por otro lado, Paredes Correa acusó al director general del Telebachillerato de haber cobrado, hace seis meses, 50 pesos por cada alumno, de un total de 13 mil que tiene la institución, para la elaboración de credenciales. “Es el momento que no les han entregado las credenciales y no se sabe qué hizo el director con el dinero que podría ascender a los 650 mil pesos”, dijo el líder de 400 sindicalizados.
En otra parte de la entrevista, Silviano Paredes acusó que en desde que asumi9ó la Dirección del Telebachillerato, el director Jorge Octavio Avila Ramírez sostiene a por lo menos 20 personas que cobran sin trabajar, es decir “aviadores”.
El dirigente sindical dio a conocer los nombres de quienes fungen como “aviadores”: Berenice Salas Cruz, Fabiola Araceli Velázquez, María Elena Guzmán Murillo, Iván Madrigal Tapia, Ana Margarita Silva Durán, Sandra Jaime Villaseñor, Hilda Cornelio Ramos, Isidro Colín García, César Jerónimo López Camacho, María de la Concepción Alfaro Aguirre, Esperanza Díaz Gutiérrez, Margarita Loeza Cárdenas, Silvia Ochoa Hernández y Guadalupe Gutiérrez Elizarraraz.
“Pedimos que a ellos, que cobran entre 4,500 y 9,000 pesos, se les ponga a trabajar o que se les cancele su contrato, para que ese dinero se destine a prestaciones sindicales”, expresó Silviano Paredes.