Debe Michoacán más del 70% de los recursos que recibe de la Federación
MORELIA, Mich., 23 de mayo de 2011.- La deuda de los estados y municipios creció en 112 mil millones de pesos en los dos últimos años, lo cual pone en riesgo de bancarrota las finanzas estatales si no se ponen límites, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), según una nota de Reforma. En su comentario semanal, el presidente del organismo, Gerardo Gutiérrez Candiani, consideró que a diciembre de 2006, la deuda total de los gobiernos locales, sin compromisos financieros adicionales u ocultos, equivalía al 1.7 por ciento del PIB. Pero actualmente representa el 2.4 por ciento del PIB y el 71.8 por ciento de las participaciones federales que distribuye el Gobierno federal. "Es momento de fijar límites a las atribuciones que tienen los gobiernos para endeudarse, poniendo en riesgo de bancarrota a las finanzas estatales", afirmó Gutiérrez Candiani. Añadió que esta situación está relacionada con la caída que tuvieron en los últimos dos años las participaciones federales, que representan más del 90 por ciento de los ingresos de los gobiernos locales. A ello se suma, dijo, el bajo potencial recaudatorio de los gravámenes locales y la poca capacidad contributiva de muchos estados y municipios, derivada de la debilidad de sus economías El líder empresarial detalló que los estados con mayor monto de endeudamiento son: el Distrito Federal, con 52 mil 530 millones de pesos; el Estado de México, con más de 38 mil millones, y Nuevo León, con casi 34 mil millones de pesos. No obstante, el indicador en el que los riesgos se hacen más evidentes es el endeudamiento en relación con las participaciones federales. En este caso, la deuda de Quintana Roo representa ya el 170 por ciento de sus participaciones; la de Nuevo León, poco más del 166 por ciento; y la de Sonora, casi el 133 por ciento. También presentan una situación delicada el DF y Chihuahua, que deben más de 98 por ciento en proporción de lo que reciben, seguidos de Veracruz, Coahuila, Michoacán y el Estado de México, todos ellos con más de 70 por ciento de su participación federal.