¡Vamos, vamos canarios!..
MORELIA, Mich., 19 de noviembre de 2016.-Minuto 5. Se falla penal.
Inicia la porra irónica:
"¡Vamos, vamos canarios!"...
Otra más: "¡Vamos, vamos rayados!".
Respuesta contundente al poco oficio del ejecutados del penal, del tiro libre, del gol fácil, donde ninguna araña hizo nido, según acuñó un conductor apodado El Perro, por apelativo paterno llamado Bermúdez.
Una temperatura que cayó a unos 15 grados; nada comparado con la pasión rayada.
"Dale Monterrey, dale Monterrey, cobija la voz unánime de poco más de un millar de norteños, esos que hoy deben enfrentar, primeramente, la crisis trumtiana.
"¡Está loco; es culero!", exclama el visitante, proveniente de esa entidad.
Es de la Lindavista. Es trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Antes de la disputa, unas chelas en un bar local. Una atención y orientación turística del reportero, para que aproveche y conozca este patrimonio y tesoro cultural.
Son gritones, no violentos. Así es la actitud regia: ganar, ganar.
"¡Te queremos...te queremos ver campeón!".
Y, ¡bolas!
Minuto 23, rematan a los locales.
"¡Monterrey, Monterrey!..
Líquidos vuelan por los aires. Todos creemos que es chela, aunque la duda prevalece, por el tiempo y el recorrido al baño.
Soy infiltrado. Soy moreliano. Estoy en pleno corazón de la furia rayada, esa que en Televisa solo defendió el Señor Barriga, Edgar Vivar, icono del tremendo y clásico Chavo del 8.
De allá era, finalmente...y vive. Igual que la fueron azul blanca.
Bravos, educados, mujeres, de todas las edades, morros, ya con el concepto:
"¡Esta es la banda loca de los rayados!".
Viejas chulas, tropa loca. Nada común a lo que existente.
"Hoy, a esta hora, en el ocaso del medio tiempo, este es mi reporte, Joaquín".
Pese a ello, apeló a la máxima de Don Fernando Marcos:
"El juego tiene 90 minutos...90 segundos..!"