Realizan simulacro de incendio en el Palacio de Justicia
MORELIA, Mich., 30 de junio de 2011.- Con una respuesta adecuada, el 80 por ciento de los trabajadores del Supremo Tribunal de Justicia respondió al primer simulacro de incendios llevado a cabo en la institución. En un lapso aproximado de cinco minutos fueron desalojadas cerca de 800 personas del conjunto de edificios del Palacio de Justicia.Al sonido de las alarmas y el llamado de los brigadistas internos del Tribunal de Justicia, el personal, litigantes, visitantes y justiciables apresuraron la salida hacia los puntos de reunión señalados ex profeso para caso de siniestros posteriores. Aprisa y en orden abandonaron las salas, juzgados, oficinas administrativas, el archivo judicial, el centro de mediación, el área de presidencia y todos los espacios considerados en riesgo.Ante la respuesta y el tiempo utilizado en evacuar los inmuebles, el consultor externo en protección civil, seguridad e higiene, Javier Calvillo, resaltó la importancia de que simulacros similares se lleven a cabo con mayor frecuencia, para mejorar los tiempos y concienciar al personal y brigadistas sobre la responsabilidad que cada uno tiene en caso de emergencia. En esta ocasión, por ser la primera vez que se realiza un ensayo, el tiempo de desalojo fue óptimo.En zonas seguras se brindaron los primeros auxilios a quienes previamente consultados se les pidió simularan alguna caída o dolor para ser atendidos por personal capacitado del Tribunal. Con el objeto de mejorar los tiempos de respuesta y de corregir, en la medida de lo posible los inconvenientes surgidos en este primer simulacro, en los próximos días se hará llegar a la institución una serie de observaciones desprendidas de esta capacitación.Las actividades iniciaron a las 13:00 horas y concluyeron 40 minutos después, una vez que se invitó al personal a seguir participando en este tipo de ensayos, tomando en cuenta que no siempre que escuchen una alarma puede tratarse de un simulacro, sino de un evento real al que hay que responder con prontitud, para salvaguardar nuestra integridad y la de quienes nos rodean.