El 30% de los menores de edad son obesos en Michoacán: Hernández Capi
MORELIA, Mich., 13 de noviembre de 2016.- Hasta el 30 por ciento de los menores en el estado padece sobrepeso y obesidad, en tanto que entre los adultos estas condiciones alcanzan una incidencia de hasta el 40 por ciento de la población, señaló Silvia Hernández Capi, titular de la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM).
De acuerdo con Hernández Capi, tres de cada diez niños y adolescentes registran un peso superior al deseable para su edad, talla y complexión, mientras que entre los adultos el reporte es de 3.5 a cuatro personas de cada diez.
Agregó que sobrepeso y obesidad se observan con mayor frecuencia entre las mujeres, especialmente al considerar a la población adulta.
Además de los efectos negativos para la autoestima, la estética y la comodidad personales que representa tener sobrepeso u obesidad, Silvia Hernández expuso que los pacientes se enfrentan a un mayor riesgo de padecer enfermedades crónico degenerativas y metabólicas, como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial (HA).
Si bien no proporcionó datos estadísticos, la titular de la SSM detalló que cada año más personas son diagnosticadas con algún transformó crónico degenerativo por causa de tener sobrepeso u obesidad, por los que se destaca que estos males cuentan con tendencia al alza.
Ejemplifica co que entre los niños y jóvenes se ha elevado la detección de diabetes mellitus, una enfermedad que años atrás se clasificaba como un mal propio de la edad avanzada.
Reiteró que malos hábitos de alimentación y un estilo de vida sedentario han generado el crecimiento del sobrepeso y la obesidad entre los michoacanos.
La diabetes mellitus es la incapacidad o capacidad disminuida del organismo de regular los niveles de glucosa en su sangre, por la no es reducción de insulina en el páncreas o porque el cuerpo no reacciona a ésta para metabólicas el carbohidrato, lo que ocasiona fluctuaciones importantes en los niveles de azúcar y daños orgánicos por la permanencia en la sangre de la glucosa.
La HA, por su parte, se diagnostica cuando en ausencia de factores externos que estimulen al organismo, el paciente reporta mediciones de presión arterial, la presión con que circula la sangre en su cuerpo, superior a los 120/80 milímetros de mercurio (mm/Hg), lo que suele no ocasionar síntomas, pero sí daños a mediano y largo plazo al organismo.