Llama Suárez a cambiar percepción de Michoacán como estado peligroso
MORELIA, Mich., 6 de noviembre de 2016.- A cambiar la triste imagen de que Michoacán es un estado peligroso y a trabajar por ser un pueblo confiable, llamó el cardenal Alberto Suárez Inda, al despedirse como arzobispo de la diócesis de Morelia, aunque seguirá administrándola hasta principios de 2017.
“Para ello, es necesario que quienes detentan el poder sean generosos y verdaderos servidores públicos, como lo fue José María Morelos, un siervo de la nación”, indicó en rueda de prensa en la que dijo que a su sucesor, Carlos Garfias Merlos, se enfrentará a una realidad social difícil.
“Hay miedo y desconfianza en el gobierno, en la iglesia, en la escuela, en la familia, pero el pueblo de Michoacán es noble y puede de recuperarse”, indicó el jerarca católico cuya renuncia al
arzobispado fue aceptada el sábado por el Papa Francisco.
Aunque dijo que no está para hacer recomendaciones señaló que la raíz de los problemas está en el cambio cultural que no ha puesto a la persona en el centro, que ha faltado una verdadera educación que forme personas conscientes de su propia dignidad.
“La persona es un simple peldaño para ascender, pisoteamos la dignidad para ascender y ese es el verdadero problema”, señaló en la rueda de prensa realizada en el anexo de la Catedral, a la que llegó ataviado con el color que distingue a los cardenales, el rojo escarlata.
Suárez Inda indicó que hasta su muerte seguirá siendo sacerdotes, arzobispo, cardenal y asesor del Papa, aunque a los 80 años perderá derechos como el votar en un eventual cónclave cardenalicio, pero para ello todavía faltan dos años.