Recuerdan morelianos a íconos de la cultura mexicana
MORELIA, Mich., 1 de noviembre del 2016. - Artistas como Diego Rivera, Pedro Infante y Tin Tan El Pachuco de Oro, entre otros serán ofrendados por los estudiantes de la Universidad Montrer este día en la Plaza de Armas de esta ciudad.
Poniendo su granito de arena para preservar y difundir las tradiciones michoacanas, los jóvenes destinaron recursos económicos, pero sobre todo pasión por la cultura y tiempo, en indagar sobre los altares que se acostumbran Michoacán.
Desde muy tempranas horas los jóvenes arribaron al corazón de la ciudad, cargando costales de tierra, bolsas y cajas con la tradicional flor de Cempasúchil y flor de terciopelo, arcos, cajas de madera, tela, velas, veladoras, comida, pan, fruta, agua... Todos los alimentos que eligieron para sus homenajeados.
Los tradicionales altares de la región lacustre y la meseta, de los pueblos de Arantepacua, Tzintzuntzan, Janitzio, Pátzcuaro y Morelia fueron los elegidos por los jóvenes para ser montados, con la excepción uno de origen otomí.
Para Eimi Alexandra Villalón, estudiante de primer grado, la fiesta es una tradición orgullosamente michoacana, sin dejar de lado que es un día para reunirse con los que ya no están.
En el mismo sentido fueron las expresiones de Erandi, joven universitaria que junto con su grupo eligieron ofrendar a Tin Tan por considerarlo un icono de la cultura mexicana de la Época de Oro, merecedor de un reconocimiento y a quién van a ofrendar en un altar tradicional de tres pisos, con aromáticas flores de cempasúchil y platillo típicos de Michoacán.
Yuri y sus amigos le apostaron a la Región Oriente de Michoacán, dijeron en entrevista a Quadratín que es una región poco conocida, pero con una gran riqueza cultural que hay que rescatar y destacar.
De los altares de esta comunidad indígena escogieron el de siete pisos, que representa a los siete pecados capitales en la idiosincrasia judeocristiana.
Por ahora los turistas observan ansiosos la evolución de las ofrendas y como van levantándose, el Centro Histórico de la capital del Alma de México se va inundando de distintos colores naranjas y amarillos y con dulce olor de la flor, el pan y la fruta.