Observador ciudadano/Enrique Bautista Villegas
¿Verborrea o ignorancia?
En días pasado leí en la prensa unas declaraciones del flamante presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, en las que acusaba que la creciente inseguridad que vive el país es responsabilidad del ex presidente Felipe Calderón; “los indicadores, los datos duros -dijo, no mienten.Y añadió: La política pública del panismo fue desastrosa para la inseguridad en el país, y quizá ahí encuentre Ricardo (Anaya)una razón por la cual el PAN se fue hasta el tercer lugar en la elección del 2012”.
Lo anterior lo señaló como respuesta a las declaraciones que en días previos hiciera el presidente de nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, quien aseguró que “la inseguridad y la corrupción encaminan al PRI a la derrota en los comicios del año próximo en el Estado de México”.
Ante semejante verborrea, tanto por lado del presidente del PRIcomo de su contraparte del PAN, diría el clásico: no se si reír o llorar. Y es que ambos personajes están totalmente desfasados de la realidad.
Probablemente sea que son demasiado jóvenes, o tal vez ilusos, para entender que la desgracia del paísque padecemos en la actualidad a través dela inseguridad y la corrupción, es el resultado de un modelo de desarrollo impuesto, absurda y obstinadamente, por gobiernos priístas y panistas, llamado neoliberalismo; neoliberalismo salvaje.
Ciertamente el responsable original de su implementación fue un gobierno priísta, el de Miguel de la Madrid, secundadopor los de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, pero siempre con el beneplácito del PAN, que lo respaldo y ratificó desde la presidencia de la Repúblicadurante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, y que ha sido nuevamente endosado durante los últimos cuatro años por el gobiernopriístade Peña Nieto.
Los dos jóvenes dirigentes partidistas no saben, o hacen como que no entienden, que lasgravescontradicciones actuales del país se empezaron a manifestar, y se han vuelto paulatina y lentamente cada día más críticas, desde principios de la década de los ochenta del siglo pasado; periodo durante el que soloel PRI y el PAN han gobernado a México.
La concentración de la riqueza y la multiplicación de la pobreza, la polarización en la distribución del ingreso, el crecimiento del desempleo, la reducción en la cobertura de calidad de la salud y de la educación pública, el incremento del delito y el crimen en todas sus formas, la corrupción, la impunidad, el despilfarro de las riquezas del subsuelo como el petróleo y la minería, y la destrucción y abuso de las superficiales boscosas, de las aguas de los mares,y de la naturaleza en general, son todas manifestaciones que no han dejado de incrementarse a partir de 1982 y hasta nuestros días, bajo el mando de gobiernos priístas y panistas por igual.
La crisis brutal que se vive hoy día, por causas propias de los vicios señalados, y magnificada por las aportaciones de la globalización y el capitalismo sin fronteras, no solo es imputable a los gobiernos del PRI o del PAN, pero los dos han contribuido a la misma por igual.
Para superar esta trágica realidad, como todos deseamos que suceda, es condición necesaria: la implementación y puesta en práctica de un modelo de desarrollo que vele por los intereses de las mayorías, proteja lo que queda de la riqueza del subsuelo nacional de la extracción irresponsable y saqueadora, lo mismo de empresaslocales que extranjeras, regenere los recursos renovables, y recupere los valores malogrados por los gobiernos encabezados por el PRI y el PAN durante los últimos 35 años. Y eso seguramente no sucederá mientras estos no dejen el poder.