Seguridad alimentaria/Miroslava Pacheco
Cuando se trata de hablar de desigualdad, debemos reconocer que nos enfrentamos a un gran reto, principalmente porque México se ubica en índices internacionales como uno de los países con mayor desequilibrio. Atendiendo a este problema se ha comprometido desde 2015 a cumplir con los 17 objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, la cual fue resultado de la Cumbre de Desarrollo Sostenible celebrada en Nueva York.
Uno de los objetivos de la Agenda es erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria, para abordar este punto es importante que primero entendamos el significado de seguridad alimentaria: se trata de la disponibilidad de alimentos inocuos, sanos y saludables para toda la población. La seguridad alimentaria comprende cuatro dimensiones, la primera consiste en la disponibilidad de alimentos; la segunda se refiere al acceso es decir que la disponibilidad por sí sola no es suficiente, además tiene que haber ingresos y empleo para adquirir los alimentos; la tercera dimensión trata de la educación nutricional; y la última dimensión se refiere a la estabilización.
En este sentido, la agenda propone eliminar todas las formas de malnutrición, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías, las inundaciones y otros desastres, y mejoren progresivamente la calidad del suelo y la tierra.
Relacionado con este objetivo, en México contamos con la Cruzada Nacional Sin Hambre, dirigida para personas que se encuentran en situación de pobreza extrema, pero aunque el programa actualmente cuenta con una gran lista de beneficiarios en todo el país, únicamente cubre una de las dimensiones de la seguridad alimentaria que hace referencia a la disponibilidad de los alimentos.
Para garantizar el acceso a los alimentos es indispensable que las personas cuenten con un empleo y con un salario digno, lamentablemente en México 5.1% de la población se encuentra en situación de desempleo, esto de acuerdo con estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Por lo tanto, nuestro país no solo debe crear estrategias que proporcionen alimentos, sino además que integren la producción de empleos y que sobre todo el salario mínimo se adecue a las necesidades básicas de los mexicanos, pues un salario de 73.03 pesos diarios, no es suficiente para alimentar adecuadamente a una familia cuando la canasta diaria por persona, cuesta 47 pesos.
Aunque nos encontremos a 14 años de cumplir con los objetivos y metas de la Agenda es muy importante comenzar a trazar una ruta para mejorar la calidad alimentaria, reconociendo que no sólo basta con proveer de alimentos a cierta población, sino además integrar programas que mejoren los hábitos alimenticios de toda la población y reduzcan los altos índices de obesidad y desnutrición.