Margarita, el nuevo peligro para López Obrador
MORELIA, Mich., 2 de septiembre de 2016.- La mujer, otoñal y espigada, demostró por qué algunas encuestadoras la ponen arriba.
Trae un discurso convincente, dirigido a sectores tradicionalmente no políticos, pero politizados. Especialmente en jóvenes.
"La única reforma estructural y necesaria hoy en el país es la de la legalidad, la justicia y el Estado de Derecho", telegrafió a la concurrida asistencia en el Best Western.
Pareciera que del tradicional discurso político, acudiera a un antidiscurso, más allá del tradicionalismo.
Habló de lo que la gente quiere que le hablen; dio a conocer el entendimiento y preocupación de una madre por sus hijos, por la inseguridad, por la educación en crisis, por la política exterior, por la corrupción, por el mal manejo económico, por la falta de oportunidades y empleos, en fin, por lo fallido del modelo gubernamental.
Margarita llegó a Michoacán, después de recorrer 28 entidades.
En un año, llega con su marca: la M de Margarita, la M de México, la M de Mexicanos.
Entra al recinto puntual. La recibe el Noa Noa, clásico del recién fallecido Juanga.
Extraña sensación esa de que la recepción no la encabeza la estructura panista, que ni por asomo mostraron presencia.
Solo algunos leales: Don Luis Mejía Guzmán; el diputado local, Héctor Gómez; el ex diputado local, Rafael Castelazo; la "cazatiburones", Rosa Hilda Abascal. Y por supuesto, su cuñada, la senadora Luisa María Calderón. Lo demás, sociedad civil.
Nada de los entenados de Marko Cortés.
La orfandad, pues. Pero eso no importa.
Y es que Margarita Zavala, la ex primera dama, la amiga de Hillary Clinton, la otra mujer que busca dirigir los destinos del país más poderoso del mundo, ya había alertado que con PAN o sin él, consolidaría y trabajaría un proyecto más ciudadano.
Y la ruta sigue.
Aquí, se prevé que la Red de Margarita logre consolidar un millón de operadores para enfrentar cualquier escenario y en cualquier terreno.
Nombrada la Embajadora del Cambio, Margarita Zavala acude a la transformación del país, a través de la participación ciudadana.
Sostiene que, en 20 años, el proceso de transformación democrática ha sido gracias a la participación de los mexicanos, más que nada.
"Solo a través de la indignación y la angustia, el ciudadano acude a la acción", señaló.
Advierte que los peligros de una devaluación y que el tema de la deuda pública son nuevamente un escenario real, un fantasma que no escapa al país, tal y como sucedió el error de diciembre del 94 y el madrazo ocurrido durante el lopezportillismo, solo por citar.
Margarita es elocuente. Sabe el manejo del histrionismo, sabe seducir. No se atraganta con las palabras. Se pausa, se mantiene en calma. No patalea, tampoco golpea, pero fundamentalmente, no va al hígado del oponente.
Sabedora de su carisma y aspirante única -como mujer- a la candidatura presidencial, Margarita construye su ruta, su escenario.
Son malas las comparaciones, pero el recuerdo del colectivo la mantiene como una mujer ecuánime, pensante, con estrella propia, cuando los tiempos del felipato.
Antes fuera de foco y reflectores, ahora los suma.
Se ve preparada y madurada.
"Todos los mexicanos queremos un México en inclusión, con justicia, legalidad...más allá de cualquier ideología", manifestó.
Es Margarita.
Margarita la profesora de secundaria, Margarita la ama de casa, Margarita la política, Margarita la luchadora...Margarita, la que es un peligro para Andrés Manuel López Obrador.