Presley, el artista de los récords
MORELIA, Mich., 16 de agosto de 2016.- Un gran artista puede provenir de cualquier lugar, así sea remoto, pequeño, marginado por el mundo. Mientras construía una modesta casa para su esposa y sus gemelos por nacer en cualquier momento, Vernon Presley ignoraba, entre su humilde vida, la eminencia de hijo que estaba por tener entre sus brazos.
Después de un parto agridulce en el que uno de sus mellizos naciera muerto y el otro sobreviviera, el 8 de enero de 1935; la familia Presley, que vivía en Tupelo, Mississipi, intentó salir adelante entre el embargo de su casa después de que Vernon cayera preso por falsificar cheques, y la supervivencia a un terrible tornado que le robó la vida a más de 500 personas.
El tiempo pasó, y en un cumpleaños del que nunca se corroboró exactamente lo que pidió, a Elvis le regalaron una guitarra eléctrica. Se crearon varias teorías al respecto, como que pidió un arma, pero como no podían costearla le regalaron el instrumento musical. Otra afirma que anhelaba una bicicleta, pero tampoco fue el obsequio por impedimento económico.
Lo cierto es que la guitarra fue suficiente para que se interesara por la música, y a los 18 años pagara cuatro dólares a un estudio para grabar dos sencillos que obsequió a su mamá, a manera de agradecimiento por haberle inmiscuido en el mundo de las melodías.
Lo descubrió el productor Sam Phillips, de Sun Records, quien tenía un plan ambicioso: que una persona de piel blanca interpretara la música que, para esa época, solo acostumbraban cantarla afroamericanos. Ese ritmo era nada menos que el rock and roll.
Elvis colaboró con la creación del rockabilly, fusión de la música country con el R&B. Su voz también destacó en los géneros de la balada, el góspel, el rock puro y el blues.
That’s all right, Mama fue la canción que le dio la primera probadita al público de lo que se venía con Elvis. En 1954, cuando sonó en la radio, la gente llamó tantas veces a la estación que fue repetida en no menos de 14 oportunidades esa misma noche.
Desde ese momento nadie dudó que el chico era oro puro, literalmente. Entre sus récords, destacan que recibió 72 premios de disco de oro, 59 de platino y 43 de multiplatino. Grabó más de 40 álbumes, que reúnen unas 700 canciones, aproximadamente.
Sus ventas no han sido superadas hasta ahora, con más de mil millones de álbumes en todo el mundo. Post mortem, solo es rebasado por Michael Jackson en ingresos al año, con 55 millones de dólares, según la revista Forbes.
¿Por qué conquistó Elvis?
Además de su voz, a la gente le atrajo la irreverencia de teñirse y peinarse el cabello de esa manera tan ultramoderna para la época, poco común e indudablemente llamativa. También su extravagancia al vestir y su despreocupación por bailar con un sugerente movimiento de caderas, que seguramente a más de a una mujer con rosario en mano escandalizó.
El seductor cantante derritió a millones de personas y rompió algunos corazones al contraer nupcias con Priscilla Presley, su única esposa, con la que se mantuvo por seis años y procreó a Lisa Marie Presley, actualmente también cantante.
La estrella se hizo estrella luego de conseguir contrato con RCA Records. Su reconocimiento comenzó en 1956 con el tema Heartbreak hotel. A ello le siguió el cine. Elvis participó en unas 33 películas. Su debut en la pantalla grande fue con Love me tender.
Elvis transcendió fronteras, complejos, rompió el estereotipo de que ciertos ritmos se reservaran para caucásicos o afroamericanos, de que solo las mujeres movían la cadera o se pintaban el cabell y le llegó al corazón a prisioneros, como Barry White, quien escuchó It’s now or never tras las rejas, en 1960, y fue entonces cuando decidió enfocar sus energías en la música y alejarse del mal camino.
Además de dichos récords, a Presley le caracterizaron sus excentricidades: tenía un garaje lleno de Cadillacs, su casa estaba repleta de estatuas de Juana de Arco y la Venus de Milo, tenía un cuarto forrado en cuero amarillo y 18 televisores. Compró al, para entonces, presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, el yate presidencial Potomac, por 55 mil dólares, y una vez dejó entrar hasta a 150 fanáticas a su casa para una desenfrenada fiesta. Participó en un concurso de imitadores de Elvis, en el que quedó, irónicamente, de tercer lugar.
Los excesos afectaron al Rey, como se le ha dicho desde siempre, quien se volvió dependiente del medicamento Demerol, después de su divorcio en octubre de 1973. Fue hospitalizado en diversas ocasiones, sin embargo ese año presentó más de 160 conciertos.
Entre otros de sus récords estuvo la transmisión de su concierto Aloha from Hawaii vía satélite, que lo vieron unas mil millones de personas en todo el mundo, en 1973.
Su drogadependencia, no obstante, no pasó en vano. Comenzó a dar conciertos demasiado cortos y engordó, rompiendo con toda imagen del símbolo sexual que en algún momento llegó a ser.
En torno a su muerte la controversia se mantiene. Aunque finalmente se determinó que murió por un infarto debido a una condición cardíaca con la que vivió mucho tiempo, se dice que la medicación múltiple fue la que le llevó al deceso. Falleció el 16 de agosto de 1977, a los 42 años.