Espectáculos: Ataques, exhibiciones y excesos
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de agosto de 2016.- La violencia física, problemas de excesos y burlas por 'estados inconvenientes' alcanzó esta semana a la farándula sin distinguir género.
Han pasado siete años desde que la cantante Rihanna estuvo en el ojo del huracán luego de que su novio Chris Brown le dio una golpiza a la interprete de Don t Stop The Music que la llevó al hospital.
Rihanna y su pareja protagonizaron una discusión horas antes de la celebración de la 51 entrega de Los Grammy, en el Staples Center de Los Ángeles.
Esta semana, un nuevo caso de violencia puso a Lindsay Lohan en los trending topic de las redes sociales y medios de la farándula, y es que en un video de tres minutos exhiben a su novio Egor agrediéndola en una playa griega.
Las imágenes muestran el momento preciso en que la actriz es golpeada tras una discusión en las playas de Miconos, Grecia.
La grabación realizada desde un automóvil estacionado captó el pleito entre la polémica actriz y el multimillonario ruso, de apenas 23 años de edad.
Tras la discusión, se observa a Lohan aventar un telefono celular y al intentar recuperarlo, Egor le quita el móvil violentamente.
La actriz rompió el silencio y afirmó a Daily Mail que la relación con Egor estuvo llena de abusos y dijo que ninguna mujer puede quedarse con quien la golpea.
En otros temas, una fotografía del cantante Alejandro Fernández en la que aparece con el torso desnudo, el cabello suelto acompañado de dos hombres en La Vegas se convirtió viral en las redes sociales.
Y sin tantita pena el hijo del charro de Huentitán comentó, "pues que le digo la fiesta se puso buena" también pidió disculpas y señaló que lo que pasa en Las Vegas se queda en google.
Mientras que en la semana se supo que el cantante Yahir internó a su hijo Tristán en un centro de rehabilitación por problemas de adicción.
En entrevista para el programa Ventaneando, el egresado de la primera generación del reality musical La Academia, reveló que la inmensa felicidad que siente por convertirse otra vez en papá, contrasta con la pena de ver a su primer hijo en un centro de recuperación.
Con la sencillez que lo caracteriza, el intérprete de Alucinado dijo que Tristán, de 18 años, no sabía que se dirigían a un centro para recibir ayuda, pero que cuenta con todo el apoyo de su padre y su familia.