Estiman cerca de 10 mil visitantes al Centro de Morelia
MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2012.-El fervor patrio de los morelianos, conjuró el estigma de los granadazos del 2008, al abarrotarse el Centro Histórico de la ciudad con casi 10 mil ciudadanos que corearon con el gobernador Fausto Vallejo Figueroa, los ¡Viva México! que coronan la ceremonia del Grito de Independencia. Desde la Plaza de Armas, hasta la Plaza Melchor Ocampo, cubriendo sobre la Avenida Madero las calles Morelos Sur, Benito Juárez e Ignacio Zaragoza, además de los portales de la ciudad, miles de michoacanos y visitantes, hicieron de este festejo, una verdadera fiesta popular. Hombres con sombreros típicos, barba y bigotes postizos; mujeres con rebosos tricolores y niños ataviados de la misma manera, la mayoría enarbolando sus ‘banderitas nacionales’, siguieron a coro los loas a los héroes de la Independencia, cuando el mandatario estatal salió al balcón central del Palacio de Gobierno, enarbolando la Enseña Nacional. Un pequeño grupo de integrantes del movimiento denominado ‘yo soy 132’, intentó boicotear el acto cívico, primero en los portales del Centro Histórico leyendo consignas contra el Poder Judicial Federal y durante la ceremonia enarbolando una manta donde se leía ‘váyanse todos’ para lo que aprovechando los reflectores televisivos, buscaron difundir y ante la indiferencia de la ciudadanía al medio minuto de su exposición se replegaron para abandonar el lugar. La confianza social, según comentarios de los mismos ciudadanos, fue por el despliegue de seguridad, principalmente del Ejército Mexicano, cuyos efectivos mantuvieron presencia fuera del área protegida, a los ingresos y en el interior, mediante recorridos entre la población que los miraba con simpatía. También participaron en los operativos de seguridad, elementos de la Policía Federal, de la PGJE y de la SSP estatal, apoyados por un helicóptero policial que en todo momento, durante la ceremonia, surcaba el cielo de Morelia. Luego del acto central de la ceremonia del Grito de Independencia, continúo la verbena popular que se prolongó desde el primer cuadro de la ciudad, hasta la Privada de San Agustín y al Mercado de Antojitos, donde continuaron los festejos ciudadanos.