PRD debe ser abierto a sociedad y no cofradía de élites: Torres Piña
MORELIA, Mich., 10 de julio de 2016.-El dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática, Carlos Torres Piña aseguró que Alianza Democrática Nacional será la plataforma para que el PRD, de cara a la sucesión presidencial del 2018, recupere su fuerza y autoridad como una alternativa a las fuerzas progresistas, abierto a la sociedad y no una cofradía de élites.
Al encabezar el tercer aniversario de vida de Alianza Democrática Nacional, Torres Piña también señaló que, más allá de la camaradería de compañeros del partido, "tenemos que adoptar una postura más crítica hacia el gobierno que en Michoacán encabeza nuestro partido y mayor firmeza para oponernos en el congreso a decisiones o propuestas cuestionables desde nuestra convicción ideológica".
"El momento histórico que estamos a punto de enfrentar en el país, nos demanda a cada uno de nosotros saldar estas cuentas con nuestros militantes para representar juntos como ADN, una verdadera opción de cambio al interior del PRD", insistió el dirigente, ante un atiborrado Palacio del Arte que no tuvo la capacidad de albergar a los mas de 10 mil asistentes, provenientes de los 113 municipios.
Afuera y ante el inclemente sol, unos 3 mil simpatizantes más, tuvieron que presenciar el evento en pantallas.
Alianza Democrática Nacional dio una de demostración de fuerza, de músculo, pese a ser una de las expresiones más jóvenes del perredismo michoacano.
El evento fue arropado por el líder nacional de ADN, Héctor Baustista, por el coordinador de los diputados federal, Rodolfo Martínez Neri, así como por señas de alcaldes, diputados locales, federales y funcionarios del gobierno.
Ahí, Torres Piña planteó tres ejes sobre los que deberá fijar su agenda ADN:
La primera propuesta es que como ADN impulsemos al interior del partido con nuestros alcaldes, diputados y dirigentes, una agenda mínima de gobierno desde la izquierda en los municipios; un decálogo de un buen gobierno progresista. Para los legisladores también es importante reconducir la agenda legislativa a temas de mayor impacto social y no distraer nuestras discusiones en menudencias parlamentarias. El Congreso tanto Local como Federal pueden y deben ser espacios que nos ayuden al reencuentro con las demás fuerzas progresistas.
Una segunda propuesta se deriva de la caída en la proporción de la población que es gobernada por el PRD. Esto sin duda habla de algo que no estamos haciendo bien desde el gobierno y que nos impacta como partido en la preferencia de los ciudadanos. Por ello es que en los dos únicos estados que son gobernados por perredistas de cepa, Morelos y Michoacán, deben hacerse esfuerzos por reflexionar sobre la relación del partido con sus gobiernos. Debemos en estas dos entidades convocar a un foro de análisis que elabore una carta mínima de compromiso de los gobernantes con la línea política del partido.
Finalmente, y en el marco de las definiciones que habrá de tomarse de cara a la elección del 2018, ADN debe sustraerse de la urgencia electoral y proponer, no solo a las expresiones del partido, sino también a los movimientos sociales, a académicos y a los demás partidos progresistas; un esquema de construcción de una ruta emergente de rescate de la patria. Esto implicará el aglutinar en una gran agenda estratégica nacional a diversas agendas parciales, grupales y personales que subordine a todos los proyectos y esfuerzos sectoriales de dimensiones limitadas.