Itinerario político/Ricardo Alemán
VAN POR LA MAFIA CNTE: ¡ES LA LEY, ESTUPIDOS!
El pasado 3 de junio –luego de la vejación a maestros de Chiapas--, documentamos 30 casos de vandalismo, delincuencia organizada, robo, asalto, secuestro, saqueo, ataque a las vías de comunicación, atentado a instalaciones estratégicas y hasta lavado de dinero; delitos presuntamente cometidos por integrantes de la CNTE en todo el país.
En esa fecha preguntamos: ¿Hasta cuándo autoridades federales serían capaces de hacer valer la ley y el Estado de derecho?, una vez que gobiernos estatales han resultado inútiles para la aplicación de la ley.
Hoy queda claro que la aparente impunidad y hasta complicidad del gobierno federal no eran tales sino que existió toda una estrategia del Estadoy sus instituciones para integrar detenidamente y con elementos de prueba, las averiguaciones y las respectivas órdenes de aprehensión, contra una veintena de jefes de esa mafia en que se ha convertido la CNTE.
Y es que salvo los necios, los enemigos de México, los que apuestas por la destrucción de las instituciones democráticas, la mayoría de los ciudadanos considera que la detención y consignación de los jefes mafiosos de la CNTE era impostergable.
Se trata de una obligación elemental del Estado y sus instituciones para hacer valer el llamado Estado de Derecho, que no es más que el sometimiento de las actividades ciudadanas al derecho y la aplicación de la justicia.
¿Cuántas veces y por cuántos años millones de mexicanos repudiaron el vandalismo, saqueo, violencia y los abusos cometidos por los “maestros” de la CNTE? ¿Cuántas veces millones de ciudadanos condenaron la omisión de los tres órdenes de gobierno y los Tres Poderes de la Unión, frente a la criminal actitud de la CNTE que durante décadas dejar sin escuela a millones de niños?
Lo curioso es que cuando las instituciones deciden actual para hacer justicia y cumplir lo que les corresponde –con el aval presidencial, la decisión del secretario Aurelio Nuño y la estrategia de la titular de la PGR, Areli Gómez--, para aplicar la ley e imponer el imperio del derecho, no faltan voces que hablan de “represión” y “violación de los derechos humanos” de aquellos que durante tres décadas violaron las garantías elementales de millones de niños y miles de ciudadanos de Oaxaca, Michoacán, Chiapas, Guerrero y la Ciudad de México.
No, lo cierto es que era inevitable la aplicación de la justicia, frente a la violencia desatada por la CNTE; frente al crimen organizado en que terminó el gremio magisterial y frente a la grosera impunidad que les brindó el chantaje.
Por fin, el gobierno federal acaba hoy con la “tara” que por casi medio siglo produjo la represión estudiantil –esa sí--, de los gobiernos de Díaz Ordaz y Echeverría en 1968 y 1971.
Es decir, por fin a un presidente no le tiembla la mano para hacer valer la ley frente a una mafia social como la CNTE, a pesar que dentro y fuera se pretendeacusar a Peña Nieto de represor.
Podrán decir misa “los mismos de siempre”, los fanáticos del odio y del mesías tropical; los delirantes que se oponen a la aplicación de la ley y justifican los crímenes de la CNTE, pero el de hoy será un día para recordar que las instituciones del Estado funcionan; que son más fuertes que cualquiera de los poderes fácticos, de las mafias construidas para la ambición política sin límite y para la destrucción de la democracia y sus instituciones.
Y es que frente a los excesos cometidos por la CNTE, frente a la impunidad que por décadas les garantizaron gobiernos del PRI, PAN y PRD, lo cierto es que resultaba inevitable aplicar la ley, de lo contrario, se corría el riesgo de la ingobernabilidad.
No, no es represión, consigna o trasfondo político.
No. ¡Es la ley, estúpidos!.
Al tiempo.