2018, Morena VS PAN y.../Alfredo Ramírez Bedolla
Observando los resultados de la elección del pasado domingo 5 de junio, es claro que el llamado “mal humor social” que Enrique Peña Nieto no entiende de su existencia, se mostró de la forma más evidente posible y quizá la única forma en que le duele al actual partido en el poder; en el voto de castigo, el PRI perdió en términos generales la elección, redujo sus gubernaturas y sus votos sufrieron un descalabro, Manlio Fabio Beltrones prometía 9 o 10 victorias electorales y sólo logro cinco, en la Ciudad de México la votación priista apenas supera el 7% de los sufragios, el PAN logra siete gubernaturas y se posiciona a competir por la presidencia, el partido MORENA confirma ser la primera fuerza en la Ciudad de México y duplica sus votos en comparación con 2015, es decir está en pleno crecimiento.
Veracruz y el voto de castigo
Ya en un artículo anterior sobre la elección en Veracruz un servidor anticipaba voto de castigo, este se da de forma natural en las democracias modernas, cuando el partido o grupo en el poder muestra impunidad, corrupción e ineptitud, al ciudadano le queda ejercer en el voto su derecho a cambiar al partido en el poder, a veces esta decisión no es en sí misma una valoración basada en razonamientos de propuestas y sopesados a conciencia, pero si está cargada de una fuerte lógica de sobrevivencia en un mejor ambiente social, digamos que el voto de castigo es lógica pura, más carece en ocasiones de elementos de mayor reflexión, así ocurrió en Veracruz, donde este voto terminodepositado en un personaje cuestionado con amplios expedientes de corrupción: Miguel Ángel Yunes candidato del PAN-PRD.
El voto de castigo no solo se manifestó en los estados gobernados por el PRI, también la ineficiencia gubernamental y gobernadores reprobados son los casos de Sinaloa y Oaxaca, ahí en ambos casos gobiernan las alianzas de hace seis años entre el PAN-PRD, mismas que en esta ocasión recibieron votos de castigo y perdieron dichos espacios de poder frente al PRI, es decir los gobiernos aliancistas no han sido mejores que los gobiernos priistas.
MORENA
Los datos son duros, fue el partido que más creció en Veracruz y a nivel general en las 14 elecciones celebradas el domingo pasado mostro crecimiento global al pasar de 1.8 millones de votos obtenidos en 2015 a 2.5 millones de votos en 2016, creció40% aproximadamente. Regresando al caso Veracruz el crecimiento de MORENA es muy fuerte al pasar de 313 mil votos en 2015 a 721 mil este 5 de junio pasado, duplicó su votación, la mayoría de los votos de castigo se inclinaron por esta nueva opción de cambio, aún con ese exponencial crecimiento se impuso el gasto multimillonario del PAN-PRD mostrado en gastos excesivos de campaña y compra del voto, esta gubernatura es pequeña en tiempo, solamente durará poco más de una año y medio ya que en el 2018 se convocará a nueva elección de Gobernador, así lo establece su reforma electoral para empatar las elecciones estatales con las federales de presidente de la República, ahí ya se asoma el triunfo de MORENA.
Definiciones rumbo al 2018
Esta elección marca la perspectiva política de las posibilidades que tienen de alcanzar el triunfo los aspirantes rumbo al 2018, si bien no muestran una tendencia definitiva, si aclaran que será el MORENA de Andrés Manuel López Obrador y el PAN quienes disputen con mayores posibilidades la presidencia de la república, la disputa es marcada, el PRI está en un justo y merecido declive, difícilmente se recuperará.
En MORENA su tarea principal es reforzar su presencia territorial en todas las secciones electorales del país, mantener firme su postura opositora al régimen a la par de la congruencia de AMLO, además de ampliar la alianza con los ciudadanos, ya lo dijo López Obrador en estos días “vamos solos al 2018”.
El PAN comenzará sus negociaciones en las altas esferas del poder para convencer a los dueños del dinero y al conservadorismo nacional de que es la opción para frenar al tabasqueño, convencer al PRI y a Peña Nieto de que sus reformas continuaran con ellos –los panistas- en el poder y que gozarán de salvoconducto de impunidad, además de continuar la alianza de su partido satélite el PRD, queda de manifiesto que la alianza PAN-PRD va firme a la presidencia de la república aunque algunos no quieran verlo.
Para el PRD prácticamente su camino será continuar con su posición aliancista con la derecha y esperar parte del pastel, pero es aquí donde es momento de que amplias mayorías de sus militantes y algunos dirigentes se definan y se sumen a AMLO y MORENA, ya no es tiempo de cálculos personales, el mismo AMLO ha señalado que las puertas están abiertas a militantes de todos los partidos, en ese sentido es claro que la mayoría de los militantes del PRD quieren ir con AMLO pero sus dirigentes están en otra práctica diametralmente opuesta.
Ahora sí ya arrancó el camino a la presidencia república.
Alfredo Ramírez Bedolla.