Evolución
De que se dio la primera manifestación de vida en la tierra, hasta hoy que tú existes, pasaron millones de años y mutaciones…
La verdad no creo que te hayas dado cuenta, estimado lector, de que tú eres una manifestación milagrosa de ese fenómeno que llamamos vida, y digo que no creo que te hayas dado cuenta, porque tu vida sería diferente de saber tu propio valor, que eres un milagro y que existes de milagro; que todas las apuestas eran a que no deberías existir y de que si vives, es porque se dieron millones de eventos en los cuales las probabilidades era en contra de tu existencia, pero milagrosamente sentaron las bases genéticas, climáticas y probabilísticas para que un par de células entre millones, un espermatozoide de tu padre y un óvulo de tu madre, se unieran para engendrarte y que esto sucediera en un tiempo y momento que permitieron que de esa unión pudiera constituirse un ser humano: ¡Tú!, que hoy está leyendo el presente artículo… Pero, como diría Jack el Destripador, vayamos por partes; dejemos de lado pequeñeces como el hecho de que tu padre o madre hubieran nacido en diferente tiempo y no se hubieran conocido o el que tú, siendo espermatozoide, fueras expulsado durante una juvenil masturbación de tu padre y no hubieras terminado fecundando el ovulo materno; o simplemente que fueras un bebé no deseado y terminaras asesinado en un aborto porque tus padres se sintieron presionados por su circunstancia social o económica y uno pendejos en el Congreso les facilitaron las cosas legislando que el aborto es un derecho humano, en lugar de poner a disposición de todas las mujeres un mecanismo social de manutención y educación que haga que un hijo siempre sea una bendición y no una carga ¡Claro!, lo que obligaría a una reeducación social en donde la mujer que se embaraza, producto de su propia naturaleza (instinto) o de una violación, no sea etiquetada y marcada como artículo desechable por ser madre soltera; cosa que no está en la cabecita loca de nuestras autoridades educativas encabezadas por el que se considera el primer candidato de la nación, lo que distorsiona sus funciones y retrasa la verdadera reforma educativa que debería tener como fundamento el respeto a la vida en todas sus manifestaciones, el derecho ciudadano a ser feliz y el derecho social a poder vivir con dignidad con base en una actividad (no menciono empleo porque estoy en contra del presente modelo de esclavitud moderna, fundamentado en el trabajo subordinado) productiva que en ocho horas nos permita tener el ingreso suficiente para vivir con la dignidad de personas y ciudadanos libres.
Pero decía, que para que cada uno de nosotros exista; primero debió existir el planeta tierra, lo que en sí estaba caón (diría Catón), luego, que en este planeta se dieran las condiciones, que no existían (era una bola de fuego y caos total), para que se diera la vida, que está vida incipiente, tuviera la capacidad de mutar a estadios superiores y así evolucionar, que las condiciones químicas (oxígeno, hidrógeno, tierra y agua, etc.) fueran adecuadas para soportar la vida como la conocemos, que las condiciones climáticas (ni muy frío ni muy caliente, ni muy cerca ni muy lejos del Sol) permitieran a la vida florecer, que durante millones de años los eventos evolutivos dieran como uno de sus resultados aleatorios a la raza humana, que esta raza humana se distribuyera en el planeta de manera tal que los pueblos que surgieran dieran como resultado el pueblo o nación en el que naciste, que durante los eventos de extinción masiva del planeta, no estuvieran tus ancestros, que dentro de ese, tu pueblo/sociedad, surgieran dos personas como tus padres que coincidieran en tiempo y espacio, que se gustaran y que tuvieran el interés y dedicación para sostenerte mientras eras dependiente y finalmente, que las condiciones genéticas, de higiene y salud fueran las adecuadas para que no murieras a edad temprana; ¿puedes ahora decirme que no eres tú un milagro de la vida?; ¿puedes, reconociendo que eres único, desconocer que al igual que una pintura que por ser única es muy valiosa, tu lo eres?... Si no puedes negar lo afirmado, ¿por qué pierdes tu valioso tiempo en tonterías?, ¿por qué te autodestruyes comiendo y bebiendo productos nocivos?, ¿por qué, si entiendes que una persona tan valiosa como tú o tus hijos necesitan del planeta para vivir, lo destruyes y contaminas?, ¿por qué, si al reconocer tu valor tienes por obviedad que reconocer el valor de tu prójimo, no lo respetas y tratas de sacar ventaja de él?, ¿por qué si ya entendiste el valor de la vida y de la persona, siguen tus afanes de buscar cosas materiales que en pinches cincuenta o sesenta años, al morir no te las vas a poder llevar?... Si no tienes respuesta para ello te voy a ayudar diciéndote que todas las milagrosa circunstancias que mencioné, así como lo millones de eventos evolutivos asociados, no han sido suficientes para quitarte lo pendejo y habrá entonces que esperar por futuras generaciones… ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
Escritor y soñador