Veracruz 2016/Alfredo Ramírez Bedolla
En un par de días basta para sensibilizarse de lo que ocurre en las elecciones veracruzanas para elegir nuevo gobernador; algo está sucediendo distinto a otras elecciones; las personas lo dicen y lo sienten: ya no quieren más PRI ni más “Yunes”. En contrapartida, Morena crece.
Revoltijo veracruzano
Los candidatos son todos ubicados en el ala de la tradicional política jarocha, ejemplo de ello son los Yunes, uno, Héctor Yunes, el abanderado del PRI; el otro, Miguel Ángel Yunes, aspirante del PAN y PRD, reconocido ex priista; son familiares, primos hermanos, eso lo saben los veracruzanos, en la campaña los dos familiares se han dado con todo, acusaciones directas, escándalos como los panamá papers involucran al candidato del PAN-PRD, el del PRI no se desliga del gobernador Duarte, de ahí que los ciudadanos los ubiquen como más de lo mismo. Se escucha con frecuencia decir: “son de la misma familia, no más PRI, ni más Yunes”, esa es la voz popular.
Voto de castigo
Ante un gobernador priista que encarna lo peor de un tirano al frente de un gobierno que raya en el más brutal de los autoritarismos, deuda exacerbada de su estado con 45 mil 800 millones de pesos, siendo la quinta entidad federativa más endeudado con un 133% de sus participaciones federales comprometidas en este rubro;homicidios de varios periodistas, incluyendo abiertas amenazas a este gremio, hunden al PRI y a todo lo que suene o rememore al priismo,dígase el candidato del PAN-PRD, quien fuera secretario de gobierno de Patricio Chirinos, exgobernador también priista. La inteligencia colectiva llama a un voto de castigo a tanta atrocidad, por ello el crecimiento de Cuitláhuac García, el candidato de MORENA, es exponencial: ha crecido –según las encuestas-más de 15%, mientras los candidatos del “sistema PRI” pierden todos los días aceptación.Incluso, ya hay encuestas donde aventaja hasta 7 puntos porcentuales a Héctor Yunes.
Surge una alternativa sobria y casual, de un ciudadano común de clase media, profesionista universitario, sin mal antecedente político.CuitláhuacGarcía ya ganó su primera elección hace apenas un año sorprendiendo en 2015 al ganar el distrito de la capital veracruzana, Xalapa. Plantea propuestas claras y francas.
El 2018 se acerca-puede ser- la tan esperada primavera mexicana y Veracruz es un anticipo de la estación democrática en su regeneración nacional. Este estado del Golfo tiene 7millones 500 mil habitantes y es el tercerocon más población en el país. De ganar MORENA, representaría un viraje histórico, pues el PRI ha gobernado siempre al acumularmás de 85 años de priismo ininterrumpidos. La joven y maltrecha democracia mexicana aún no toca estas tierras.
AMLO ha llamado a dirigentes de Morena de todo el país a reforzar y defender lo que se asoma como uno de los primeros triunfos de MORENA en una gubernatura.
De ganar Cuitláhuac García, no solo gana él y Morena, gana la vitalidad democrática del país.El voto retomaría su valor real.